Saltillo, Coah.- Carl Sagan decía que estamos hechos de la misma materia que las estrellas. También decía que somos un simulacro del cosmos: su representación humana. Tenemos tantas células como estrellas en el universo. Somos su copia fiel.

Además de esa íntima relación, la muestra “Meteorito Coahuila II” demuestra que nuestro estado es uno de los escenarios elegidos para el teatro cósmico.

Fragmentos de este meteorito y la crónica de su descubrimiento en objetos, imágenes y videos del suceso, están albergados en la sala de exposiciones temporales del Giroscopio, Museo de Ciencias, junto a una muestra inédita en la ciudad: “Astrofotografía”, instantáneas del universo, tomadas en Saltillo.

Astrofotografía

Por mucho tiempo, las imágenes de objetos estelares fueron privilegio exclusivo de científicos Pero ahora están a disposición de todos los ojos, gracias a la generosidad de Eduardo Alamilla, quien a lo largo de 5 años ha reunido la tecnología necesaria para tal trabajo.

“Desde aquí en la ciudad es difícil tomar fotografía de objetos lejanos en el espacio. Se requiere equipo especial: un telescopio apocromático, de alta calidad, conectado a una cámara fotográfica; una cámara astronómica especial, muy sensible y de muy alta resolución. Además se requiere una computadora y un software especial que controla el movimiento del telescopio”, afirma.

Las fotos que Alamilla presenta fueron tomadas desde Saltillo, con una nitidez que no era posible hace 10 años, a menos que se tomaran desde observatorios lejos de las ciudades, según nos comenta. Cada foto requirió un trabajo especializado, particular en cada caso. Una persecución:

“Todo es metódico. Lleva mucho trabajo. El telescopio lleva una montura ecuatorial que te permite ir siguiendo el movimiento de los objetos celestes conforme pasan las horas. Adicionalmente se requiere el software que haga correcciones de alta precisión. Además, entre cada objeto estelar varia la técnica. En suma, hay que preparar cada exposición de acuerdo al objeto que quieres
captar”.

Meteorito

El universo dialoga con nuestro mundo de muchas maneras; la materia estelar llega de diversas formas, en muchas vías. Muchos de ellos contienen materia orgánica, es decir, nos llega vida extraterrestre. Coahuila ha sido uno de los sitios elegidos por el cosmos. El Meteorito Coahuila II es la muestra.

“Esta exposición ancla a nuestro estado en un contexto histórico y universal, de gran importancia para la ciencia. Esta y otras muchas piezas que han caído en nuestro estado tienen en promedio 4 mil 500 millones de años”, afirma Alejandro José Hochmann, uno de los descubridores del meteorito.

Hochman, quien se define como “un hombre que se maravilla ante el mundo” y que se ha impuesto como vocación (compartida con su esposa) la difusión de la ciencia y la enseñanza, nos cuenta el periplo que lo llevó al meteorito.

“Andando por los caminos de nuestras tierras se nos presentan las oportunidades porque platicamos con la gente, y así fue que en la Sierra de Arteaga algunas personas nos presentaron una piedra muy grande que parecía metal, que tenía unas oquedades parecidas a huevos.

“Después de múltiples visitas finalmente lo bajamos. Le hicieron varios análisis, uno de ellos del departamento de Geoquímica del Museo de Viena y simultáneamente el ingeniero Gerardo Acosta, en el Cinvestav, y descubrimos que efectivamente se trataba de un meteorito”, narra brevemente.

Ese meteorito, mensaje del universo a nuestro planeta, se encuentra en el Giroscopio junto a los análisis que se le practicaron, los estudios posteriores, además de otras piezas que han caído en los alrededores de Saltillo, como una serie de aerolitos hallados en General Cepeda.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios