El excepcional remate de tres días de la casa Christie’s, en París, culminó la noche del miércoles con un final que incluye dos disputados manantiales de bronce saqueados de un palacio a las afueras de Beijing en 1860.
El Gobierno chino los quiere de regreso, y pedió a Christie’s que detenga la venta, sin embargo, las piezas se vendieron en 35 millones de dólares.
La controversia, y la crisis financiera mundial, amenazaron con eclipsar el remate, pero los compradores no dieron señales de desaliento.
La gran colección del creativo francés, que reunió a lo largo de más de medio siglo, se exhibió públicamente en Nueva York y Londres antes de llegar a París. Parte de las ganancias irán a una fundación que apoya la investigación del sida.
| Comparte ese artículo: |
|



