Saltillo, Coah.- La preocupación por controlar uno de los padecimientos más perjudiciales para las nuevas generaciones llevó a investigadores de todo el mundo a poner énfasis en cómo la tecnología puede ayudar a prevenir casos serios de diabetes, tanto del tipo 1 como del 2.

En esta enfermedad, gran parte del manejo adecuado de la misma depende del paciente, esto es tan bueno como malo, ya que el descuido o la irresponsabilidad de una persona provocaría hasta la muerte.

Estudios recientes

Una investigación realizada hace tan sólo unos meses, indicó que los dispositivos con interfaces capaces de detectar los niveles de glucosa en una persona son una herramienta preventiva eficientísima, pero sí, además de la detección de estos estándares se pudiera suministrar dosis adecuadas de insulina para impedir una hipoglucemia, el tratamiento sería automático e impediría que los pacientes “olvidaran” monitorear su estado de salud constantemente.

El sistema común utilizado por muchas personas alrededor del mundo involucra un monitor continuo de glucosa que opera separado de la bomba que suministra la insulina, un dispositivo que se usa actualmente en pacientes con diabetes tipo 1 (diabetes juvenil), que surge en el paciente en los primeros años de vida y es distinta a la diabetes tipo 2, que usualmente se origina a partir de un cuadro de sobrepeso.

Los niveles bajos de glucosa, llamados hipoglicemia, generan una condición que acarrea riesgos para gente con cualquier forma de diabetes, ya que puede causar temblores, mareos, convulsiones, coma o incluso la muerte. Pero existe una preocupación particular en el caso de los niños que requieren la insulina porque sus niveles de azúcar en la sangre tienden a fluctuar más drásticamente que en los adultos, según los investigadores.

Muchos niños que cuentan con un dispositivo que analiza constantemente su salud, experimentan niveles muy bajos de azúcar en el transcurso de la noche. Contar con un dispositivo que suministre insulina de forma automática representaría un importante paso en el control de la diabetes porque la gente podría dormir segura minimizando el riesgo de hipoglicemia.

Compañías como DexCom en San Diego fabrican pequeños monitores de glucosa continuos cuyos sensores pueden integrarse a la piel. Y Animas, una división de Johnson & Johnson, hace bombas programables del tamaño de un teléfono celular que administran dosis de insulina por medio de un microscópico catéter implantable.

Esta nueva generación de dispositivos representa un avance significativo con respecto de los productos más comercializados hasta el día de hoy.

Investigación en México

En el Departamento de Mecatrónica y Automatización del Campus Monterrey del ITESM se realiza una investigación con la utilización de materiales inteligentes para la autorregulación en la dosificación de insulina en diabéticos.

Se trata de un sistema automático de dosificación por medio de membranas de hidrogel que a través de  la  exposición continua a los niveles de glucosa, ajuste y libere la cantidad necesaria de insulina durante el día de forma automática, sin que los horarios y cantidades de administración dependan del usuario.

Por su parte, el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, han diseñado también un dispositivo automático para el suministro preciso de insulina, con el cual se busca beneficiar a pacientes con diabetes mellitus tipo 1.

El Dato

*Aun y con los beneficios de la más avanzada tecnología, los riesgos que implica la enfermedad pueden ser superiores a los que los dispositivos más avanzados pueden controlar, sobre todo si son independientes entre sí (los que evalúan los niveles de sangre y los que suministran la insulina).

* Si el monitor se queda sin pilas durante la noche, podría acarrear serios problemas de salud para el paciente, si el azúcar en la sangre sufre severas caídas y la persona no puede despertarse y la bomba no puede ser reprogramada, ésta seguiría ofreciendo insulina haciendo el problema peor, así que la responsabilidad sigue siendo personal.