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México.- En el Líbano la zoofilia está permitida, pero siempre que se trate de zoofilia heterosexual. Es decir, un hombre puede “divertirse” con cualquier animal siempre y cuando éste sea de género femenino. Si copula con un macho, el coito se castiga con la pena capital

ÁFRICA

Empecemos con República de Benín, ubicada en África Occidental. Aquí las mujeres pueden casarse con otra mujer pagando una dote que la convierte en "marido-mujer". Pero eso no es lo más interesante, el otro detalle es que la mujer que asumirá el rol de hombre en la relación será considerada el "papá" de los hijos que tenga su esposa con un amante asignado y aprobado por la tribu.

Siguiendo la línea sexual africana, nos encontramos con algunas tribus que tienen por costumbres que los adolescentes varones inicien sus experiencias sexuales practicándole sexo oral a los ancianos sabios de la tribu. Según este grupo, el semen de estos ancianos es esencial para que los chicos desarrollen su fortaleza sexual y su virilidad.

También está la etnia nómada africana conocida como hotentotes que tienen como característica excitarse al ver los genitales de algunos animales, mientras que los Chewa, consideran que es necesaria la actividad sexual durante la niñez para ser fecundos en estado adulto.

Mientras, en algunos poblados apartados de Mozambique reina la solidaridad entre los habitantes porque se permite que los hombres y mujeres presten sus parejas a los amigos que tienen problemas de fecundación.

En Madagascar, los Sakalaves, ven normal el homosexualismo ya que da paso al conocimiento profundo de la raza humana en todos sus sentidos, es más, los llamados heterosexuales son objeto de críticas y burlas por considerarse raros. Y, cáiganse para atrás, para los Sakalaves es una vergüenza que la mujer llegue virgen al matrimonio.

ANTÁRTIDA

Ahora saltemos al continente Antártico donde algunos grupos esquimales insisten en demostrar un alto grado de hospitalidad a sus huéspedes masculinos. ¿Cómo? permitiendo que sus visitas pasen una placentera noche sexual con sus mujeres.

RUSIA

Rusia no se queda atrás en este recorrido "culturo-sexual". Algunos grupos campesinos tienen por costumbre obligar a los recién casados a pasar la primera noche de bodas en los establos para que su ejemplo estimule el celo entre los animales, y se promueva así, la multiplicación de las criaturas.

INDIA

Los varones lepcha que forman un grupo étnico que vive en Sikkim, India, miden su virilidad por la cantidad de eyaculaciones que puede llegar a tener con su pareja en un solo día. De acuerdo a las estadísticas, se estima que el promedio puede oscilar entre 5 y 10 descargas por día.

Otro detalle de los lepchas es que fomentan las relaciones sexuales desde la pre adolescencia, puede ser que de allí viene el tema de la gran resistencia a las maratónicas jornadas sexuales.

OCEANIA

En tanto, en el archipiélago de Trobriand, ubicado en el Estado Independiente de Papúa Nueva Guinea -un país de Oceanía que ocupa la mitad oriental de la isla de Nueva Guinea- es normal que los adolescentes tengan a su disposición una casa de solteros donde se pasan la noche cambiando de pareja, practicando orgías y todo tipo de placeres sexuales que representen dos o más parejas. Cero censura en este archipiélago...

En tanto, algunos grupos sociales de Nueva Guinea ven con buenos ojos que los jóvenes tengan relaciones homosexuales hasta llegar al matrimonio, me pregunto yo, es que eso les dará algún tipo de conocimiento especial para lidiar con una relación heterosexual.

AUSTRALIA

La tribu de los Aranda, oriundos de Australia Central, tienden a obligar a las recién casadas a mantener relaciones sexuales maratónicas con los parientes del novio como una forma de marcar su inicio sexual en la noche de bodas. Después de estos encuentros múltiples se entrega a su esposo.

Para el sociólogo Armando Carrasco no importa que tan extraña sea una costumbre sexual, todas deben ser respetadas porque son gustos que, a través del tiempo, han pasado a formar parte de la idiosincrasia de una determinada cultura.

"El pueblo Iberoamericano, principalmente, es muy conservador aún por eso no vemos este tipo de culturas sexuales arraigadas entre sus ciudadanos; sin embargo, no quita que hayan parejas de la región que desarrollen estos placeres de manera personal", apuntó el experto.

Por otra parte, Carrasco opina que son más cuestionables los actos sexuales que se cometen de manera personal a los que forman parte de una cultura, pues, "los que lo hacen por cultura crecieron pensando que esas prácticas son normales y deben seguirla, pero los que lo hacen por mera curiosidad, están conscientes de lo que están haciendo".