Carlos Llamas, fundador de la Comunidad San Aelredo de la Diócesis de Saltillo y presidente de la asociación civil Jóvenes Prevenidos alertó sobre el uso de estas redes sociales pues cada vez son más los que recurren a la tecnología por falta de espacios, pero también por comodidad y por moda.
“Nosotros en la comunidad hemos sabido de casos de agresión, incluso hace un par de semanas registramos un caso de muerte de una trans (transexual) donde se sabía que la forma de contacto y que ya llevaba buen tiempo era por Internet, por redes sociales”, dijo.
Explicó que aunque el Internet aparenta ser una red social segura porque no se tiene un contacto directo, la situación siempre avanza y más y sólo es un enlace para acordar salir a fiestas, antros gay o lugares para tener relaciones íntimas.
Aunque no se tiene registrado por la comunidad Lésbico Gay en Saltillo el número de casos relacionados con esta forma de comunicación y violencia sexual, sí es notorio que este tipo de situaciones vayan a la alza, a través de testimonios y quejas de miembros de la comunidad que los reporta ante las distintas organizaciones civiles.
“Uno de los problemas es que no se denuncian las agresiones, se han golpeado a travestis, transexuales y de cualquier preferencia sexual, pero por el temor y los tabús, y sobre todo de más agresiones, no se animan a denunciar y menos si se da un contacto inicial por Internet”, concluyó.
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