En un mensaje colocado en la red social de twitter, Thaksin, declarado fugitivo de la justicia, señaló que es un luchador bajo las reglas democráticas y un fuerte adherente a la no violencia, inspirado por el líder indio Mahatma Gandhi, por lo cual él peleará por la verdad en el CPI.
Abhisit en cambio dijo que su gobierno puede probar los cargos contra el depuesto primer ministro, después de que una corte tailandesa giró una orden de arresto contra Thaksin bajo los cargos de terrorismo, en relación con las recientes protestas.
En este sentido, el gobierno de Tailandia indicó este jueves que solicitará la cooperación de la Interpol para encontrar a Thaksin, quien se encuentra en Montenegro, y lograr su captura.
La petición de ayuda a la entidad internacional permitirá que cualquier país que conozca el paradero del ex premier puede notificar a Tailandia, para poder iniciar el proceso de extradición, indicó el viceprimer ministro Suthep Thaugsuban.
La Corte Criminal de Tailandia aprobó la orden de arrresto para Thaksin, luego que el gobierno lo acusó de instigar y financiar las pasadas manifestaciones de los "camisas rojas" en Bangkok, que durante más de dos mes paralizaron la capital.
Las fuerzas del orden lanzaron una ofensiva en los campamentos de los seguidores del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura (FUPP) el pasado 19 de mayo para desalojar a los manifestantes. El saldo total de los enfrentamientos mientras duró el movimiento opositor fue de 88 muertos y mil 900 heridos.
Suthep precisó que "el Departamento de Investigación Especial, la Oficina del Fiscal General y el Ministerio de Asuntos Exteriores acordaron enviar la petición a la Interpol sobre la orden de arresto contra Thaksin".
Abhisit, por su parte, reiteró su llamado a la reconciliación nacional y consideró que será más difícil de lograr si los grupos antigubernamentales continúan con su movimiento, reportó la agencia tailandesa de noticias TNA.
El primer ministro urgió a todos los sectores del país aceptar el mapa de ruta fijado en su anterior plan de reconciliación, y pidió al pueblo a monitorear las acciones del gobierno para reportar alguna falta de los servidores públicos.
El gobierno de Tailandia impuso la semana pasada el toque de queda en Bangkok y otras 23 provincias para mantener el orden y prevenir posibles actos de violencia.
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