“Todos los días san Charbel le hacía el milagro de la vida y yo creo que algo muy maravillosos fue su mente y su corazón enorme, su humildad admirable, porque al más chiquito, al más grande, siempre veía por el prójimo; ése era mi pleito cuando le decía: ‘Siempre ves por los otros y no ves por ti’”, relata llorando Nora Abud al describir a su esposo.
Relata que en San Charbel veía a su sangre, su ascendencia libanesa, y no duda en decir que si Dios le permitiera tenerlo un momento más a su lado le diría que lo ama y lo extraña, al igual que sus hijos. “Se nos adelantó; en muy pocas palabras, él fue un gran hombre, cada día que vivió fue en paz, por eso se fue en la voluntad de Dios, porque vivió en sus manos y así se fue”, describe su hija Nora.
Sonríe al recordar que se quedan en ella el amor y las bromas de su padre, el inmenso amor que tenía no solamente para su familia, sino para cada persona que se encontrara en su camino.
“Mi papá ayudó mucho y no nos enteramos de mucha gente a la que también apoyó, porque ante todo fue un hombre humilde”, dice mientras abraza a su madre.
Tanto para su familia como para sus hermanos era un hombre completo: “Era un hermano ejemplar, un hijo ejemplar, un padre ejemplar, que siempre estuvo pendiente de todo”, comenta su hermano Enrique Karam, con quien don Antonio compartió su niñez en Nueva Rosita, el lugar que lo vio nacer.
Antonio Karam deja el recuerdo de un corazón grande a su esposa Nora Abud y a sus hijos María Fernanda, Nora y Antonio Karam Abud. Además, se queda un legado de trabajo de mucho respeto desde cada trinchera, en cada lugar donde vivió: Rosita, Monclova, donde vivió por muchos años antes de llegar a Saltillo hace casi 18 años. Sus restos descansarán en Monclova.
DARÁN CONTINUIDAD AL SUEÑO
El templo dedicado a San Charbel soñado por don Antonio Karam se pobló de flores para despedirlo, y fue durante una misa oficiada por el obispo maronita George Saad Abi Younes, así como sacerdotes de la Diócesis de Saltillo, que se exaltó su nombre. “El templo era su sueño por su devoción a San Charbel y ahora vamos a continuarla, para dar fe a Dios, don Antonio iba a la cabeza de todo este centro comunitario. Con el apoyo del patronato, del Gobierno y muchos de sus amigos, porque es un proyecto que iniciamos hace 7 años”, afirma monseñor George Saad Abi Younes.
TEMPLO DE SAN CHARBEL
» Aunque registra gran avance, aún falta colocar varias puertas, vitrales, así como acondicionar un estacionamiento.
» También se tiene pensado abrir un albergue que sirva a las familias de los enfermos que se encuentra internados en los hospitales del Centro Metropolitano-
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