Saltillo, Coah.- A Claudia Reyes no se le olvida la fecha: el 20 de septiembre de 2007 nació su hijo Juan Manuel a los 6 meses de gestación; por ser prematuro desarrolló parálisis cerebral y estrabismo. La historia apenas empezaba, vino la frustración y el desconocimiento de ambas enfermedades, vino el rechazo y la discriminación.

Manuelito, como le dicen en su familia, es menudo y está en una silla roja que maneja su madre de 25 años. No puede dominar sus ojos. No ve como la mayoría, el estrabismo le ha quitado la proporción de las tres dimensiones en las que normalmente se ve el mundo exterior, pero sonríe. Sonríe porque es inocente y aunque no advierte lo que ocurrirá está a punto de recibir un regalo decembrino.

Él y 57 niños más recibirán hoy en el CRIT Saltillo la aplicación de Botox (Toxina Botulínica A) en los músculos extraoculares. Esta inyección puede repetirse dependiendo de la respuesta de cada niño y las ventajas de su aplicación son obtener una posición ocular mejor al frente y mejorar los movimientos oculares modificando así el padecimiento.

Se llama estrabismo a cualquier desviación de los ojos y, de acuerdo con Raúl Díaz González Santibáñez, director médico del CRIT Saltillo la falla en la coordinación entre ambos ojos hará que las imágenes no se integren a nivel cerebral; si esto ocurre en la infancia se desarrollarán cambios secundarios para hacer ver al niño con un solo ojo y evitar la confusión y visión doble.

Y eso le ocurre a Manuelito a sus cuatro años. “Cuando nació tuvo muchas complicaciones con el oxígeno; se le empezó a desprender la retina, yo no sabía lo que iba a pasar, lo estuve llevando a Monterrey, me dijeron que le iban a aplicar toxina para que mejorara su vista, pero no se tenía el dinero, porque los doctores me dijeron que tenía estrabismo”.

Claudia no había escuchado el nombre de la enfermedad, sólo sabía que a su hijo “se le iban los ojitos”. Al principio fue difícil, pero ahora las cosas han cambiado porque está informada y contenta porque sabe que con la aplicación del Botox su hijo mejorará física y estéticamente.

“Ha sido difícil, tengo otra niña y ha sido muy difícil andar pa’ acá y pa’ allá con él, pero estoy bien contenta, es el regalo de diciembre que tenga unos ojos ya bien, se le van a ver mucho mejor sus ojitos, va a ser su regalo de Navidad”, dice Claudia, quien está casada y vive en el fraccionamiento Lomas del Refugio.

El doctor Raúl Díaz González Santibáñez explica que en esta Primera Jornada Nacional de Aplicación en Estrabismo Botox se realiza para brindarles una mejor calidad de vida a niños que padecen estrabismo.

Por ello, el Centro de Rehabilitación Infantil Teletón y Allergan unen esfuerzos para beneficiar a más de 700 niños que presentan este padecimiento. Desde octubre y hasta este diciembre se realizan aplicaciones en los diversos CRIT: Estado de México, Mérida, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Guanajuato, Durango, Coahuila y Chihuahua.

“Nos angustia este tema porque si no se resuelve esta situación de la desviación de los ojitos antes de cierta edad, que es alrededor de los 5 años, se produce una alteración que se llama Ambliopía, y entonces el niño ya no percibe el mundo igual, la percepción no es tridimensional, lo que vemos de ancho, profundo, alto, los niños lo ven distorsionado”, comentó González Santibáñez.

La aplicación es dolorosa, pero con efecto inmediato que se puede ver al tercer día. “Es algo muy delicado en los músculos de los ojitos, se tiene que sedar al pequeño, entonces viene un anestesiólogo, sedamos al niño y el oftalmólogo coloca la toxina en el músculo y puede durar de 3 a 6 meses el efecto”.

En el tiempo de recuperación el niño recibirá un tratamiento de terapia visual que ayude a la recuperación.

DISTORSIÓN COMÚN

Los ojos se mueven hacia arriba o hacia abajo, hacia adentro o hacia afuera, pero involuntariamente. Así se ve el estrabismo por fuera. Por dentro, explica el doctor González Santibáñez, el músculo del ojo está en desbalance, debido a una mala coordinación al nivel de corteza cerebral.

“Uno de los músculos puede estar trabajando más que otros y un ojito se puede desviar o se pueden desviar los dos, esto es crítico porque necesitamos la posición correcta de los ojos para ver el mundo como lo vemos todos”.

El tratamiento del estrabismo es caro, pero en esta Primera Jornada de Aplicación de Botox, llevada a cabo 7 y 8 de diciembre, todo el tratamiento es gratuito para 58 niños de Coahuila que están inscritos en el CRIT Saltillo. La edad objetivo son los menores de 5 años.

Sus padres sólo deben firmar una carta de consentimiento. “Ellos están en la libertad de decidir si quieren aprovechar el medicamento, tanto como de la sedación como de la aplicación de la toxina”, dice el director médico del CRIT.

Son pocos los oftalmólogos que tienen la subespecialidad en estrabismo y que están capacitados para inyectar el Botox, por lo que además del costo que implica para las familias el acceder a este tratamiento se suma el encontrar al especialista indicado.

PODER AYUDAR

Una gruesa regla de plástico, mesa blanca, una abejita a la que le prenden los ojos al presionarla y una lámpara. Sentada está Claudia Mónica Sánchez Valdés, es el consultorio del CRIT Saltillo, durante cuatro años estudió Oftalmología en la Ciudad de México y un año lo dedicó a la subespecialidad en estrabismo en el Hospital Nuestra Señora de la Luz, es la única en la entidad con este grado de estudios.

Lleva lentes de armazón café claro y cuando habla sobre el estrabismo en los niños le ganan los sentimientos, pues “regresarles una parte de la visión y que puedan tener una vida plena” es uno de los motivos que la llevó a dedicarse a esta área médica.

Ha visto casos de todo tipo, sabe que si no se corrige el problema a los 2 años de edad, cuando se desarrolla 80% de la visión, es probable que se condene a un niño a que tenga un ojo que no va a ver bien de por vida.

También sabe que el daño del estrabismo no sólo es físico sino psicológico. “Los niños son crueles, ponen apodos y son muy sinceros, la afectación no sólo es interna, también externa”, por eso es importante que los niños sean atendidos a edad temprana.

“Me gustó el hecho de ayudar a los niños, verlos y saber cómo ven, entender su problema, porque ellos no ven las cosas en tercera dimensión, lo que se busca es ayudar a que tengan una buena calidad de vida, me gustan mucho los niños y opté por esta subespecialidad por lo resolutivo que es”.

En el consultorio recibe a José Manuel, lo lleva su mamá en la silla roja. Le habla con cariño, le explica a detalle a Claudia, la mamá de Manuelito, que el pequeño es candidato a recibir el Botox, que esto mejorará en gran medida la estabilidad de los músculos de sus ojos.

Mientras lo revisan, Manuelito sonríe y sonríen su madre y la doctora. Una nueva esperanza llega en una jeringa, Manuelito ya tiene seguro un regalo de Navidad.

» El tratamiento para el estrabismo cuesta más de 100 mil pesos.
» La duración del efecto del Botox en los músculos oculares es de 4 a 6 meses.
» CRIT y laboratorios Allegren suman esfuerzos para ayudar a 58 niños que padecen estrabismo en Coahuila.
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