En entrevista con Notimex, explicó que el propósito de los subsidios “debe responder a la necesidad de una solución de fondo a un problema, porque si no el subsidio se convierte en una forma de vida, en una forma de operar y no resuelve o no atiende si no está contemplado con una fecha límite”.
Rivera Rodríguez mencionó que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) tiene, por ejemplo, el subsidio de Procampo, pero este programa en su primera etapa tuvo un objetivo, un horizonte de tiempo y una política de operación muy claros.
Indicó que un segundo replanteamiento de este programa “está siendo analizado en diferentes instancias respecto a qué se debe hacer en un nuevo esfuerzo para proteger al campo”.
Asimismo este replanteamiento también debe ser analizado para resguardar, sobre todo, a los productores de pequeña escala y darles una oportunidad de modernizarse, de aplicar nuevas tecnologías y de ser mucho más eficientes, agregó el funcionario.
Reiteró que “los subsidios deben tener más una orientación de estímulo a la productividad y tener un horizonte de tiempo claro que les permita a quienes lo reciben transitar en condiciones particulares de mercado y productividad, de tal manera que lleguen a ser independientes, autónomos, autosuficientes”.
Rivera Rodríguez refirió que generalmente en todo el mundo los sectores agrícolas tienen protecciones de los gobiernos y es muy difícil encontrar sectores plenamente abiertos, “pero esos apoyos y esos subsidios deben tener una especificidad y objetivo muy claro para que puedan ayudar a que los productores evolucionen”.
Una vez que se realizó este objetivo, esos recursos deben ir transitando a otros sectores que también los pudieran necesitar, puntualizó el funcionario de la Sagarpa.
| Comparte ese artículo: |
|



