En ese sentido, Luis Carlos Herrera, auditor de una casa de empeño local, comentó que en mayo y junio y a principios de julio tienden a disminuir los empeños por el reparto de utilidades, ya que la gente tiene mayor capacidad de pago; no obstante, después de estas fechas se incrementa la demanda ya que se avecina el inicio del ciclo escolar, por lo que los padres de familia requieren préstamos.
“En mayo y junio disminuye 30%, y este mismo porcentaje es el acude a liquidar sus prendas que dejó en empeño”, comentó.
Asimismo, destacó que después del inicio del ciclo escolar los préstamos se incrementan hasta 100%, aunque la mayoría de la gente lo compensa y saca del empeño sus prendas hasta diciembre, que es cuando vuelve la captación de dinero con los aguinaldos.
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