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Ciudad de México.- Después de 20 años de vida, el gen que lo hacía propenso al trastorno bipolar se ha activado. Lilia Marytza Leal Isida, psiquiatra especialista en alteraciones del afecto, como trastorno bipolar y depresión, afirma que de los pacientes que acuden a consulta por estrés al Instituto para la Protección de la Salud Mental, que ella dirige, el 40% lo sufre a causa de incidentes provocados por la violencia.

De este grupo, el 2% manifiesta síntomas de trastorno bipolar.

“La violencia en sí no es la causa de que se incremente el número de pacientes con trastorno afectivo bipolar, pero indiscutiblemente los aspectos de violencia que provocan estrés en la sociedad, claro que tienen impacto en la persona”, dice la psiquiatra.

“Tan es así que en las personas con esta predisposición se pueden desencadenar los primeros síntomas o episodios”.

Si bien el trastorno bipolar es un padecimiento mental de origen principalmente genético, también se considera multifactorial, ya que el estrés puede detonar sus síntomas.

“El sujeto trae genéticamente determinada la información de que corre el riesgo de padecer un trastorno afectivo bipolar, pero en los genes viene codificada”, comenta.

“Una persona puede vivir toda su vida sin que se le presente la enfermedad, pero cuando se somete a estrés, entonces se decodifica la información y se manifiestan los primeros síntomas”.

Esto ocurre porque los cambios bioquímicos que se producen en el cerebro como respuesta al estrés afectan más a las personas que padecen trastornos afectivos, como depresión, ansiedad, esquizofrenia y bipolaridad.

“El estrés produce irritación de la corteza cerebral y cambios bioquímicos que actúan a nivel de ciertas estructuras cerebrales, como los mecanismos de control y regulación de la ansiedad, y la liberación de hormonas”, comenta el psiquiatra Miguel Ángel Cuello Martínez, director médico del Centro de Atención para el Estrés y la Ansiedad del Hospital Christus Muguerza.

“Al no haber un buen control de ese estrés se produce un daño a nivel cerebral que hace que la persona ya configure de diferente manera los sistemas de funcionamiento de neurotransmisores, lo que se convierte en síntomas”.

En México, el 29% de la población ha experimentado al menos una vez en su vida algún trastorno mental, de los cuales, el 9% experimentó un trastorno afectivo, principalmente depresión y bipolaridad, señala la Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica 2003.

Evita que se manifieste

Ya que el estrés y la ansiedad son detonantes de la enfermedad, mantener una vida equilibrada puede evitar que se manifieste.

Para lograrlo, los expertos sugieren llevar una rutina de comidas y un patrón de sueño, ejercitarse para liberar tensión y anticiparse a estresores, como los pagos mensuales de servicios y así evitar que las preocupaciones se acumulen.

También se recomienda evitar bebidas energizantes y drogas, así como bebidas alcohólicas y tabaco, ya que estas sustancias pueden contribuir a severos cambios de humor.