Al respecto, el padre Sabino Gámez Pérez, párroco de la iglesia de Guadalupe, dijo que la situación se ha venido observando desde el mes pasado, fenómeno que ha desconcertado a la religión ya que no se ha visto ese humor o alegría por la navidad.
Señaló que la vida material ha consumido en su totalidad a la persona hoy en día, lo que sin menor duda ha venido disolviendo el núcleo familiar al irse distanciando poco a poco por factores precisamente como la modernidad.
El padre llamó a la comunidad en general a adentrarse a la navidad con Dios, a saber perdonar los errores de sus parientes, a unirse, convivir en familia, y en este tiempo precisamente en donde todo puede suceder.
Dijo también que tradiciones como la devoción a la Virgen María de Guadalupe también este año se vio muy fría, en el sentido de que pocos ya se interesaron por participar, siendo menos el volumen de feligreses devotos a la imagen.
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