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Tuxtla Gutiérrez, Chis.- Aparentemente cegado por los celos, Jimmy Villatoro afiló durante varios días sus cuchillos y preparó la cámara de video para grabar el crimen de su ex pareja.

El hombre asestó el golpe fatal el 28 de abril. Con un certero corte en la yugular, Jimmy Villatoro mató a la madre de su hijo de tres años, Wendy Lizzeth Ochoa Méndez, de 19 años de edad.

Originaria de Mapastepec, la Costa de Chiapas, Wendy Lizzeth viajaba todos los fines de semana a esta capital para estudiar el bachillerato en el Sistema Educativo Universitario Azteca (Seuat), donde Jimmy daba clases de informática.

La joven intentaba rehacer su vida, pero el fantasma del padre de su hijo Braulio Andrés, de quien se había separado en junio de 2011, siempre se le volvía a aparecer.

Semanas antes de su muerte, Wendy Lizzeth había acudido ya a la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Mujer, de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado, debido a que su ex pareja había intentado quemarla viva rociándole gasolina. La denuncia fue recibida, pero la dependencia no actuó para prevenir que se consumaran las amenazas.

En la sección de nota roja de los diarios locales, con fecha 9 de febrero, apareció el rostro de Jimmy Villatoro. El sujeto fue detenido por policías municipales y consignado ante el Ministerio Público por haber agredido a golpes a otra de sus ex parejas, Isabel Posadas Cruz, de 28 años de edad. Horas después obtuvo su libertad.

Con engaños, Jimmy convenció a Wendy Lizzeth para que acudiera a su vivienda –localizada en Colinas del Oriente– el pasado 28 de abril. La pareja sostuvo una acalorada discusión. Enceguecido por la rabia, aquél degolló a la joven y durante tres días destazó su cuerpo y lo puso en varias bolsas que posteriormente arrojó en calles de la ciudad.

Los días pasaron y los padres de Wendy Lizzeth no volvieron a saber nada de ella.

El pasado martes 1, luego de recibir una denuncia anónima, la PGJ encontró una cabeza humana en el mirador denominado Los Amorosos. El rostro estaba completamente desfigurado.

Días después las autoridades hallaron las otras partes del cuerpo y las trasladaron al Servicio Médico Forense (Semefo).

Cuando la PGJ propuso un análisis de ADN para identificar los restos humanos, los padres de Wendy Lizzeth trajeron hasta esta capital al dentista de Mapastepec que le había trabajado unas amalgamas a la joven. El odontólogo revisó las piezas dentales y confirmó que pertenecían a Wendy.

Como el principal sospechoso, Jimmy Villatoro fue detenido el pasado martes 15 en un restaurante al norte de la ciudad, donde celebraba el Día del Maestro.

El sujeto confesó el crimen y fue ingresado al penal “El Amate”, acusado de feminicidio, delito por el que podría recibir una sentencia de 60 años de cárcel.

Sin demostrar arrepentimiento, Villatoro declaró que después de cortar el cuerpo con un cuchillo y una segueta, desde su automóvil Nissan Platina, modelo 2005, arrojó las bolsas que contenían los restos de Wendy. El torso lo tiró en el río Sabinal, a menos de 70 metros de la PGJ, y la cabeza la dejó en el mirador Los Amorosos porque –según dijo– ahí conoció y pasó buenos momentos con la víctima.

Pese a los intentos del asesino para no dejar rastros, pues lavó y pintó toda su casa, peritos de la PGJ hallaron rastros de sangre en la sala, el baño y la cocina.

Wendy Lizzeth es la mujer número 28 en la lista de desaparecidas de enero a mayo de 2012 en la entidad.

Su crimen ocurrió casi al mismo tiempo en que se registraron los asesinatos de dos estudiantes más: Itzel Janet López Méndez, del Colegio de Bachilleres de Chiapas número 11 (Cobach), ubicado en San Cristóbal de Las Casas, y María Citlally López Morales, del Cobach 01 de Tuxtla Gutiérrez. Tenían 16 y 18 años, respectivamente.

En Tapachula, el miércoles 16 otra mujer fue asesinada a golpes y arrojada desde un vehículo sobre la 11ava Avenida Sur Prolongación, entre las colonias Indeco Cebadilla y Octavio Paz.

La joven, de aproximadamente 25 años de edad, presentaba golpes contusos en la cara.

Los crímenes de las cuatro mujeres, ocurridos en los últimos días, provocaron la toma de calles en esta capital, el pasado lunes 14, para exigir su esclarecimiento y castigo a los responsables.

Ayer, ante el alarmante incremento del delito de feminicidio en la entidad, mujeres activistas exigieron al gobernador Juan Sabines Guerrero que decrete la “alerta de violencia de género” en la entidad.

LA VÍCTIMA
» Wendy Lizzeth Ochoa Méndez, una estudiante de 19 años originaria de Mapastepec, Chiapas, fue asesinada por su pareja por celos.

EL ASESINO
» Jimmy Villatoro, un maestro de informática de 33 años, acabó con la vida de la joven a la que descuartizó.

FILMACIÓN
» El asesino filmó el momento en que degolló y descuartizó a su novia el pasado 28 de abril; las partes las puso en varias bolsas que posteriormente arrojó en calles de la ciudad.