De acuerdo con Laura García Cortés, perito del INAH, los contrafuertes son elementos estructurales que datan desde el inicio de la construcción de la joya arquitectónica que podían ser edificados desde antes de 1830. “Ya acabamos todo lo que fue la limpieza de todos los organismos vivos, en la cubierta hicimos algunos detalles porque a raíz de la lluvia se observaron filtraciones que no se habían visto antes y se realizaron trabajos preventivos”, detalló la experta.
Las cuadrillas de restauración trabajan en el daño mayor que son las bajadas de agua donde se va a restituir todo el material perdido, de las boquillas, lo que implica un trabajo muy detallado.
“En las tres bajantes se ha procurado que se vaya al mismo tiempo, se trajo este material para recuperar las piezas faltantes, y se valoran cuáles piezas se pueden rescatar, de las que se eliminan hay que hacer la talla de la misma dimensión y espesor”, explicó.
Mencionó que está canalizando el agua por medio de tubos, ante las lluvias de la temporada, sin embargo, los trabajos no se suspenden por las precipitaciones a menos que haya un flujo de fuerte agua y que ponga en peligro a los trabajadores, por lo que señala que la restauración de esta parte de la Capilla del Santo Cristo terminará en el tiempo pactado: tres meses.
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