Agregó que precisamente esos despidos ocasionan que los involucrados se dirijan ante el organismo “Sedepac” en busca de asesoría legal para buscar un convenio con la empresa para el finiquito, o bien la demanda ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje lo cual posteriormente provoca que la empresa perciba que se trata de acciones de desestabilización.
González Méndez señaló que realmente se desconoce si los trabajadores de Takata de México están sindicalizados o no, porque si bien es cierto que no les retienen en nómina alguna cuota, también es verdad que la planta que la empresa desapareció a inicios del año pasado en Zapopán, Jalisco, tenía un Contrato Colectivo de Trabajo con un sindicato “blanco”.
“Tal vez los trabajadores despedidos estaban tratando de organizar un sindicato independiente en busca de mejores salarios, pero el caso es que fueron despedidos al ser sorprendidos tratando supuestamente de formar un sindicato”, añadió el profesionista.
Comunicó que la empresa está reclutando alrededor de 350 puestos de trabajo para su planta ubicada en Frontera, pero destacó que no se trata de plazas de nueva creación sino de reposición de las que dejan vacantes los trabajadores que por diversas razones han salido de esa fabricante de bolsas de aire para la industria automotriz nacional y extranjera.
El entrevistado quien en años anteriores asesoró a paristas de algunas maquiladoras locales, enfatizó que los trabajadores no toleran bajos salarios y hostigamiento en los centros de trabajo.
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