×
NOTAS MATUTINAS MÁS LEÍDAS
hace 2 años
[Tlaxcala]

Despiden a cura arquitecto de Tlaxcala

Agencia Reforma

Unos cinco mil católicos abordaron ayer La Barca de la Fe, en Buenavista, Municipio de Tlaxco

Imprimir
Ciudad de México.- Unos cinco mil católicos abordaron ayer La Barca de la Fe, en Buenavista, Municipio de Tlaxco, para celebrar las exequias y sepelio del padre Arnulfo Mejía Rojas, creador de este templo y otros 14 más en la misma zona, que integran la Ruta de la Fe en Tlaxcala.

Entre llanto, aplausos, porras, música de mariachi y banda, feligreses despidieron al párroco con el que convivieron 32 años, y al que, aseguran, le deben el progreso de 15 comunidades con alto grado de marginación.

Mejía Rojas falleció el pasado lunes a consecuencia de una embolia que sufrió desde diciembre de 2015.

Ayer, el obispo Francisco Moreno Barrón celebró una misa de cuerpo presente en La Barca de la Fe, donde finalmente fue sepultado como un homenaje a su labor sacerdotal.

A decir de vecinos, nunca en la historia de esta iglesia con forma de barco habían visto tanta gente en un solo día; se estima que asistieron 5 mil católicos al sepelio.

Durante sus 32 años como párroco en la zona norponiente de la entidad, el presbítero impulsó con la población la construcción de 15 iglesias de forma extravagante, entre ellas un barco, una pirámide, castillos y torres.

"Todos colaboramos con el padre para hacer la iglesia, yo recuerdo que me tocó acarrear loseta para el piso desde un tráiler", narró Eva Ronquillo, vecina de Buenavista, donde está La Barca de la Fe.

Los templos ubicados en las comunidades de Buenavista, Lagunilla, Tepeyahualco, Maguey Cenizo, La Vigas y otras se convirtieron en atractivo turístico que trajo para los lugareños, derrama económica con el turismo religioso.

En la misa de exequias, Moreno Barrón indicó que el padre Arnulfo será recordado porque cumplió su misión de santificar a su pueblo y eso implica que, aunque haya muerto, seguirá vivo espiritualmente.

"Él está vivo, únicamente dio el paso de la muerte que todos tenemos que dar, pero él está vivo, hemos de mantenerlo vivo en nuestra mente porque no hay un muerto más muerto que aquel al que nadie recuerda, que aquel por el que nadie reza", indicó.

El cuerpo del presbítero fue sepultado dentro de la iglesia. mientras el féretro descendía a la cripta, el mariachi entonó El Rey, de José Alfredo Jiménez.

Hombres y mujeres rompieron en llanto, otros aplaudieron y arengaron porras para despedirlo.
Párroco y arquitecto del pueblo
El sacerdote Arnulfo Mejía Rojas dirigió a católicos para que construyeran en comunidades marginadas de Tlaxcala extravagantes iglesias.

Ideó una pirámide, también un barco conocido como La Barca de la fe, igual diseñó castillos y torres que son los templos de oración de 15 comunidades de Tlaxco. Lo denominó la ruta de la fe.

Un hombre moreno, robusto, cabello negro, no muy alto, por costumbre vestía pantalón de mezclilla y suéter oscuro, le gustaba la arqueología, era de enérgica voz, discurso imperativo e imperante. Murió el pasado lunes.

Entre el pueblo había quienes lo querían, otros lo criticaban o le tenían miedo, pero las opiniones coinciden en que Mejía Rojas era un personaje poco común, disímil del perfil mexicano.

Nacido en 1956, se ordenó como sacerdote en 1979, originario de Santa Cruz Aquiahuac, Municipio de Tetlatlahuca, Tlaxcala.

En el mismo año de ordenación, llegó a Buenavista y ahí se quedó hasta morir.

Dicen los que lo vieron llegar hace 32 años que se presentó "greñudo" y en un "vochito" rojo, su color favorito, que le iba al Cruz Azul.

El padre consiguió ser más autoridad que el propio presidente de comunidad, con él consultaban las decisiones del pueblo y era quien organizaba las fiestas patronales en las que terminaba cantando.
TAGS RELACIONADOS:
Imprimir
te puede interesar
similares