Cd. Frontera Coah.- Como una persona seria, noble, que terminó hace poco sus estudios de secundaria y preparatoria en el Colegio Hispano Americano, donde fue integrante de la escolta, así se recordó ayer a Miguel Alberto Domínguez Castillo, el joven que la mañana del lunes decidió quitarse la vida en el interior del Panteón Dolores de la Occidental.

De 20 años de edad, Mi-guel fue velado en la capilla La Paz de esa colonia, de ahí fue escoltado por familiares y amigos que caminaron varias cuadras detrás de la carroza, hasta llegar al panteón donde le dieron el último adiós.

Alrededor de las 11 de la mañana, el cuerpo del joven que envuelto en una profunda depresión decidió salir por la puerta falsa y ahorcarse en el panteón, ingresó al camposanto sin la compañía de sus padres Rosa Castillo, luego de que ella falleciera hace tiempo y su papá Miguel Domínguez Medina está fuera de la ciudad y su estado delicado de salud, le impidió venir a despedir al menor de sus hijos.

La noticia de la tragedia corrió rápido entre los habitrantes, que no podían creer que otro vecino también se había quitado la vida, ahorcándose después de atarse a un cinto y un barandal de una de las tumbas del cementerio frente a su vivienda.

Y es que la colonia Occidental está marcada por los suicidios, la mayoría de las personas que en los últimos meses se han quitado la vida, habitaban ese sector y por ello la confusión entre vecinos.

Conforme el cuerpo de Miguel ingresaba al panteón, estaba su pareja que se perdía entre los familiares y amigos, luego de que ellos estaban se-parados y un día antes de su muerte, Miguel fue a verla y avisarle que se quitaría la vida.

Sin embargo, a pesar de la salida que eligió Miguel, sus hermanos entre ellos Benjamín Domínguez, quien acudió para despedir a su hermano menor, confesó que jamás se imaginó que Miguel se quitaría la vida, porque siempre fue una persona reservada, tranquila y que quizás su seriedad no le permitió buscar ayuda.

Benjamín dijo que su hermano dejó en la orfandad a una niña que apenas va a cumplir un año de edad, misma que no fue al panteón pero que significaba todo para Miguel, quien desde el nacimiento de la niña había cambiado por completo.

Con lágrimas y la música del mariachi que cantó “Te vas ángel mío, Cruz de madera” y las favoritas de Miguel a quien le gustaba vestir vaquero y así fue sepultado, poco a poco fue perdiéndose su cuerpo entre las personas que en vida lo apreciaron, llenando el féretro de flores y observando su imagen por última vez.

En el Colegio Hispano Americano, aún se conservan fotos de Miguel Alberto Domínguez Castillo, quien fue integrante de la escolta por varios años, además de un joven dedicado.

La subdirectora de la ins-titución, Leticia Oyervides López, no podía creer la no-ticia, pues para ella el que Miguel terminara sus estudios fue un logro muy importante y más porque Doña Rosa Castillo mamá de Miguel, le encargó a su marido el director Carlos Cleofas que su pequeño terminara sus estudios.

“Ella le dijo a Carlos que estaba muy enferma, que le encargaba a su hijo y después de que falleció conocimos a su padre, a Don Miguel y nos dimos cuenta de que era una persona de avanzada edad, de hecho él terminó de estudiar con mi hija”, confesó.

Leticia Oyervides, relató que una vez que falleció la mamá de Miguel, el joven quedó algo desubicado, que le afectó mucho la muerte de su madre pero luchó por salir adelante y que no volvió a verlo hasta que un día Miguel fue a visitarla para entregarle la invitación de su boda, pues apenas terminó la preparatoria y se casó.

Miguel Alberto Domínguez Castillo salió del Colegio en el 2007, dos años después el pasado lunes 16 de noviembre, decidió acabar con su vida, pero familiares y amigos aseguraron que lo recordarán con cariño y le han perdonado lo que hizo.
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