Su padre, Mario Alberto de la Garza, denunció ante la Procuraduría del Trabajo a los directivos de la fábrica en donde laboró su hija, Ludivina de la Garza durante 5 años, ya que a pesar de estar internada en el Seguro Social, fue dada de baja tres días antes de su muerte.
Al acudir a la fábrica para informar de su muerte, ahí le dijo Eloína, del Departamento de Recursos Humanos, que había causado baja y no tenía derecho a los gastos funerarios, ni liquidación, porque ya no era parte de la empresa.
Intrigado, el señor Mario Alberto se dirigió en busca de apoyo a la CTM y ahí, Julián García, incondicional de Leocadio Hernández, le dijo que la empleada ya había causado baja porque tenía más de cuatro meses incapacitada y estaba manejándole un retiro por invalidez, pero no se había hecho nada.
El desesperado padre dijo que no es el primer caso que está manejando la CTM igual, tiene conocimiento que ya lo hicieron con otras trabajadores que han fallecido y ahora como se enteraron de la gravedad de su hija, la dieron de baja mañosamente, porque la ley indica que cuando un trabajador está incapacitado no puede ser despedido.
El desesperado padre dijo que a su hija la despidieron de su trabajo cuando estaba incapacitada a tres días de su muerte, no se está respetando el derecho del trabajador, por lo cual se debe calificar como un despido injustificado, correspondiéndole los 90 días y gastos funerarios.
Denunció a los incondicionales de Leocadio Hernández que no hacen nada para la defensa de los obreros, empezando por Julián García, ya que el trabajador tiene derecho a un seguro de vida, una indemnización y paquete funeral, sin embargo, la CTM se está quedando con todo.
Las cuotas que están exigiendo a los empleados y que les rebajan en todas las fábricas van a dar a ¿cuáles bolsillos? porque no les otorgan nada cuando mueren y esto es de mala fe.
En estos momentos tuvieron que pedir prestado para pagar el funeral, porque la empresa no les pagó nada y la CTM se hace oídos sordos.
Aseguró que esta denuncia la hará pública ante el Gobierno del Estado para que tome cartas en el asunto y los ayude a que se les entregue lo que le correspondía a su hija Ludivina, quien falleciera el pasado primero de febrero a los 22 años de edad.
| Comparte ese artículo: |
|



