Tags: fernandito, cáncer







Saltillo, Coah.- Decenas de saltillenses fueron convocados por la fuerza de un niño al templo de San Juan Nepomuceno: Fer, a quien Dios preparaba desde su fragilidad para ser un príncipe, pues a su corta edad entendió el significado de la vida humana: entregarse por los demás.

“Hemos sido convocados por la fuerza de un niño de 11 años que iba a los partidos de beisbol y que juntaba etiquetas para que otros niños enfermos como él tuvieran sus quimioterapias, esta es una misa muy especial, que más diéramos para que los gobernantes tuvieran el corazón de este niño.

“Que los que están matando tuvieran el corazón de este niño, qué más diéramos para que la sociedad estuviera conformada por personas como él”, sostuvo Fray Raúl Vera López en el preámbulo de la misa en memoria de Fernandito.

El Obispo de Saltillo, quien le dio la comunión al pequeño apenas unas semanas antes de cumplir los 12 años de vida, se unió al dolor de Nora (la madre del pequeño), al de toda la familia quien también fue acompañada por los que fueron tocados por el corazón de Fer.

Monseñor Vera recordó que hasta el último aliento Fer se entregó por los demás, pues los regalos que tuvo en su última fiesta dijo que serían para sus hermanitos.

Describió que Fer tenía el hábito del trabajo, pues desde el kínder trabajó ayudando a los albañiles o en una vulcanizadora, cuando desafortunadamente hoy los hombres con pistola en mano quitan camionetas y se llevan mujeres, cuando hoy los funcionarios públicos se corrompen para no trabajar.

“Hoy se quiere vivir sin trabajar, este es el contraste de una vida de un niño que sabía el sentido de la vida, trabajando por los demás”, mencionó monseñor Vera.

Fer, quien siempre fue el consejero de su mamá, pidió que ella le hablara con la verdad sobre su enfermedad, el cáncer: “cuando ella hablaba con los médicos, el niño sabía si le habían dado buenas o malas noticias y pedía que le dijera la verdad”, mencionó Vera López.

Y es que, dijo, Fer vivió en el reino de la verdad, como Jesús, quien dijo: el reino de los cielos es de los que son como niños… de los que son como Fer.

“Quien diría que en esa casa Dios estaba preparando a un servidor de un rey, a un compañero de los grandes de la tierra que han conocido la justicia y la verdad con los que hoy Fer está adorando a Dios” dijo.

Monseñor Vera pronunció que en medio de las más impresionantes limitaciones que puede tener una vida humana, Dios preparaba a un verdadero príncipe que deja una enseñanza en quienes lo conocieron.

» A tan sólo unos días de cumplir 12 años, Fer se marchó del mundo dejando una gran enseñanza a los demás, pues antes de partir afirmó que sus regalos fueran dados a sus hermanos más pequeños.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios