Al hacer un balance de los altibajos a nivel Región Cinco Manantiales, sostuvo que fue un año difícil en lo económico, financiero, comercial y en lo laboral.
Para el campo fue un año catastrófico por una prolongada sequía de más de un año y medio, como consecuencia de la falta de lluvias y proliferación de incendios forestales, provocando la mortandad de ganado y cuantiosas pérdidas en la agricultura.
Gracias a algunos apoyos procedentes del gobierno federal y estatal permitieron subsistir a una minoría de campesinos.
Únicamente sobrevivieron los productores gracias al sistema de riego, pero quienes se aventuraron a esperar el agua del cielo en cultivos temporales, las pérdidas fueron totales, no obstante que la semilla fue subsidiada.
Contraste a ello el precio de los diferentes granos como la nuez, el trigo, el maíz y el sorgo, se cotizó alto en el mercado internacional, pero los índices de productividad no fueron los esperados por las adversas condiciones climáticas.
DESEMPLEO Y COMERCIO DESCAPITALIZADO
El también empresario, opinó que el desempleo y la falta de fuente de ingresos provocó desplome en la venta de todo el sector comercial, sin excepción.
“El alza de los combustibles: Gasolina, diesel y gas afectó directamente en el consumidor, ocasionando un alza escalonada en los productores considerados de primera necesidad”, comentó.
Por si esto fuera poco, siguió diciendo, el dólar se disparó a más de 14 pesos, encareciendo bienes y servicios.
“Atravesamos por una devaluación que vino a pulverizar el ingreso de los obreros cuyo ridículo aumento en el salario mínimo no fue acorde a la inflación”, comentó.
Otro de los factores que incidió en una fuerte baja en la economía en general fue la baja afluencia de turistas connacionales o paisanos, la falta de divisas, que años anteriores detonaba la circulación del circulante en todos los comercios.
“El comercio se afectó seriamente por la baja compraventa de bienes y servicios de parte de los consumidores”, indicó.
Y todo parece indicar que la situación empeorará para el siguiente año, ya que los obreros viven al día, subsistiendo apuradamente y cubriendo los gastos necesarios en su hogar.
“Están descapitalizados, sobre todo los que menos tienen”, manifestó.
El deseo de todos es de que en el 2012 los gobiernos de los tres niveles: Municipal, estatal y federal, promuevan la apertura de nuevas fuentes de empleo, finalizó en su comentario Juan Antonio Osuna Cárdenas.
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