México.- Hanging Rock es un lugar maldito para los aborígenes australianos, pues afirman que en él suceden cosas extrañas. Según cuenta la leyenda, a principios del siglo XX un grupo de colegialas de Melbourne Australia desapareció de esta zona sin dejar huella, informa la versión española de la revista Quo.es

Sin embargo, más allá de los sucesos trágicos, esta zona de Australia ofrece una gran variedad de actividades para los amantes de la aventura y la naturaleza.

Pues el parque cuenta con una amplia gama opciones: desde un hipódromo en donde se lleva a cabo la tradicional carrera de caballos hasta canchas de tenis para todos los amantes del deporte blanco. Por si fuera poco, este lugar cuenta con un área ideal para llevar a cabo un día de campo.

Para los que quieren saber un poco de la historia de este lugar, se puede visitar el Hanging Rock Discovery Centre, donde se explica cómo y cuándo se formaron las rocas; incluye temas sobre la flora y la fauna del lugar.

Y para los amantes de la aventura, las actividades son muy variadas pues van desde la exploración y el senderismo por las inmediaciones del lugar hasta un día de pesca en el lago que rodea a Hanging Rock.

Una vez que has terminado de hacer tus diferentes actividades te espera el Hanging Rock Café, el lugar ideal para descansar y comer los paltillos de la cocina moderna que se ofrecen.

Por lo que respecta a la leyenda que le dio a esta zona el nombre de la "montaña que 'come' gente", el sitio mundoparanormal.com señala que, hace varios años, un grupo de chicas y profesoras partieron en un coche alquilado para dirigirse a Hanging Rock a celebrar su almuerzo anual, del día de San Valentín.

El grupo escolar estaba compuesto por 19 chicas, la mayoría adolescentes; y dos profesoras: Mademoiselle Diane de Poitiers, la más joven de las dos, quien enseñaba francés y danza, y la profesora de matemáticas, Greta McCraw, una soltera escocesa de mediana edad. El otro adulto del grupo era Ben Hussey, conductor del coche alquilado por el colegio.

Hacia las tres de la tarde, cuatro de las alumnas del centro pidieron permiso para explorar la zona. Pero llegada la hora de regresar de nuevo al colegio, se dieron cuenta de que no regresaron; al igual que la Miss Greta MacCraw.

Ante estas desapariciones, comenzaron con una activa búsqueda, pues creían que simplemente se habían perdido en el bosque. Pero sólo una de ellas fue encontrada.

De camino al colegio, informaron de lo sucedido en la comisaría de Woodend. Al día siguiente, la policía y numerosos voluntarios regresaron a la zona para continuar con el rescate.

La tarea no era fácil, pues Hanging Rock, es una zona llena de cuevas y abismos, tapados por matorrales, así que debían ir con mucho cuidado. Pasada una semana, apareció una de las chicas. Estaba inconsciente, tenía varios golpes y pequeños cortes en la cabeza. Cuando recobró el conocimiento, no se acordaba de nada. Del resto, no se llegó a saber nada más.

El misterio de Hanging Rock ha suscitado infinitas especulaciones: que si las chicas se habían perdido y caído en una cueva, que si habían sido atrapadas por una fuerza enigmática. Asimismo, el suceso implicó que se hablara de la presencia de un ovni.

Realidad o ficción, lo cierto es que este suceso se ha convertido en uno de los enigmas más raros de Australia.

Además, inspiró a la escritora Joan Lindsay, a escribir en 1967, "Picnic en Hanging Rock", que años más tarde, en 1975, se llevaría a la pantalla, bajo la dirección de Peter Weir.

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