Gabriela Linares, psicóloga y catedrática de la Facultad de Psicología de la UAdeC, explicó que “ésta es una época en la que pensamos, ‘si estuviera mi hijo, mi hija o recuerdo cuando mi esposa o esposo estaba’, son fechas que mueven mucho las emociones y algunos no las pueden controlar”.
Son los adultos mayores los más afectados en esta temporada ya que las pérdidas de seres queridos y de la propia salud se acentúan más en aquellos que viven solos, en asilos o que no desempeñan algún rol.
La añoranza de volver a ver a un ser querido es el principal factor para la depresión, sostuvo la especialista, ya que es una época en que los sentimientos afloran y a esto se le suma la poca actividad social y las enfermedades que se padecen a esta edad.
La familia debe apoyar a los adultos mayores, pues muchas veces la vejez se confunde con una etapa de enfermedad y decadencia y es un momento de la vida en la que aparecen muchas pérdidas.
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