México.- Desde hace 235 años, el Nacional Monte de Piedad ha sido la solución más rápida para los mexicanos que necesitan dinero de inmediato. Millones de personas han empeñado sus objetos de valor para salir de algún apuro económico.

En 2010, el Nacional Monte de Piedad realizó más de 24 millones de contratos prendarios en sus 152 sucursales. En 2011, se espera aumenta la cantidad de contratos a 26 millones y crear 75 sucursales más a lo largo y ancho del país.

El 95 por ciento de las personas que empeñan recuperan sus prendas. Enero, es la época de más empeño a causa de la cuesta de inicio de año.

Este primer mes del 2011 se espera que más de 900 mil personas asistan a realizar operaciones prendarías como empeño, refrendo y compra de productos.

A lo largo de más de dos siglos, el Monte de Piedad ha recibido joyas, alhajas, obras de arte, electrodomésticos y vehículos; sin embargo, también han llegado, hasta las sucursales, extraños objetos con un "valor" diferente.

"El Monte de Piedad es una institución enraizada en los hogares de México", menciona el Licenciado Gustavo Méndez Tapia, vocero institucional del Nacional Monte de Piedad, a quien De10.mx entrevistó para conocer más sobre el tema y los objetos más sorprendentes que han sido empeñados en dicha institución.

La mandíbula del tiburón. La dentadura del escualo fue perforada y se le colocaron cuerdas musicales para darle una función de pequeña arpa.

"El valuador entendió la necesidad económica de aquel hombre y la aceptó, y así fue rescatada", menciona el vocero de la institución.

El anafre de placas. En otra ocasión, llegó una ancianita con un anafre formado con placas de coches. El valuador, en aquella ocasión, le dijo: "Señora no se lo puedo recibir porque no tiene valor comercial".

La ancianita, entendiendo que lo único que poseía carecía de valor, expresó una sonrisa de pena y dolor.

El valuador entendió, sacó dos billetes de su bolsillo y se los dio a la señora, quien sólo tomó uno y le dijo que era para comer en el día. El valuador cogió un abrigo y otras prendas que tenía y se las otorgó a la señora.

"Cuando se ven estas cosas, es sorprendente cómo impregna la mística asistencial de la institución a la gente", menciona Méndez Tapia.

Motocicleta de llaves. Recientemente, el Monte de Piedad recibió una pequeña motocicleta cuya estructura está formada de llaves para abrir cerraduras y las llantas son dos baleros. La pieza es una obra de colección.

"Con estos objetos extraños, es más importante la visión mística de la institución y del valuador, que el valor comercial de la pieza", menciona Méndez Tapia.

La historia de la gallina y los pollitos. El Monte de Piedad no acepta animales, ni mascotas; sin embargo, en alguna ocasión, un campesino llegó con una gallina y unos pollitos. El valuador le dijo "imposible".

Después de insistir y prometer que en tres días desempeñaría los animales de corral, el valuador, en un gesto humano, se llevó las gallinas y los pollitos a su casa. Tres días después, el campesino regresó a pagar su deuda y llevarse a sus animales.

Chocomilkeras y calefactores. En época de frío, muchas personas asisten a las sucursales del Monte de Piedad a empeñar maquinas para hacer esquimos.

"En temporadas de frío, en las bóvedas hay muchas choco-milkeras y en época de verano nos empeñan equipos de calefacción", destaca el vocero

Botella y copas de cristal murano. Esta institución posee una botella de vino francés Chateau-Margux reserva 1967 con seis copas de cristal murano italiano, con oro de 24 kilates.

Arte y antigüedades. El Monte de Piedad cuenta con una sucursal especializada en arte y antigüedades, en donde han llegado esculturas de Tiburcio Ortiz, cuadros de Martha Chapa, así como obras de los hermanos Coronel y del pintor colombiano, Botero.

"La colonia Juárez es una colonia de clase media desahogada y algunas veces para pagar la educación de sus hijos no tienen dinero en efectivo o liquidez, y recurren a una pieza que han comprado, a alguna prenda que recibieron de herencia", indica el entrevistado.

Corsetería y ropa de cama. A principios del siglo pasado, se recibía corsetería porque tenía encajes franceses y era muy fina.

"Actualmente, no se acogen porque hay otro tipo de virus", aclara el entrevistado.

Hoy en día, esta institución recibe ropa de cama que sea nueva y esté empacada. Por ejemplo: edredones, sábanas y colchas.

El vehículo importado. Se tiene reportada la historia de un señor de buen traje y buenas corbatas, quien acudía a empeñar un coche importado.

Cuando pagaba el desempeño, de manera puntual, sacaba tarjetas de color negro u oro.

El gerente de dicha sucursal, en un acto de curiosidad, ante esa circunstancia, le preguntó al señor el motivo de su empeño. A lo que el hombre contestó: "Viajo mucho y si dejó el coche en casa, lo agarra mi hijo o el chofer y nunca falta que le hagan un rayón. En cambio, si lo traigo al Monte de Piedad me dan dinero, pagó más barato que una pensión, queda asegurado y me lo entregan lavadito."

Moneda de Tamayo. La institución también posee una moneda de plata pura 0.925, de cuatro centímetros de diametro, la cual perteneció al pintor mexicano Rufino Tamayo.