Saltillo, Coah.- La Diócesis de Saltillo cumple 118 años de vida, tras su fundación el 23 de junio de 1891, con esfuerzo y llena de cada uno de los líderes religiosos que han estado al frente de ella, hoy la Diócesis de Saltillo espera seguir creciendo y cumplir con la misión pastoral en el gran compromiso que tiene con la comunidad.

Hasta la fecha han sido seis obispos los que han estado al mando de la diócesis que erigió el Papa León XIII, tras conocer la necesidad de edificar una nueva organización para el territorio tan amplio y numeroso de feligreses en la región.

Actualmente la sede eclesiástica cuenta con 160 sacerdotes diocesanos y 50 religiosos, así como alrededor de 50 parroquias, 26 colegios educativos y más de 20 institutos de vida consagrada para hombres y mujeres.

Aunque este año el aniversario pase sin grandes celebraciones, desde el Obispado ya se está planeando para 2011 celebrar 120 años de fundación de esta sede, que sigue creciendo día a día y basando sus acciones en una pastoral misionera.

UN POCO DE HISTORIA

Para continuar con la evangelización y la “nueva Iglesia” para las exigencias de una sociedad como la actual es importante conocer la historia, de dónde viene la Diócesis de Saltillo, lo que ha pasado para llegar a lo que es hoy.

La ejecución de esta nueva sede eclesiástica fue encomendada por el Santo Padre al entonces arzobispo de Guadalajara, Sr. D. Pedro Loza, quien a su vez subdelegó la ejecución de la parte que correspondía a Saltillo al Sr. Canónigo D. Santiago Garza Zambrano, de la Diócesis de Linares.

Tras su fundación la nueva sede se conformó tomando las parroquias de San Pedro, Matamoros, Viesca y Parras, del Obispado de Durango y el resto de Monterrey; estos territorios en conjunto constituyen el estado civil de Coahuila.

Como lo señala la historia de la diócesis, el Papa León XIII señaló que era necesario “atender convenientemente a las almas que habitan los crecientes poblados como el Saltillo”, que en ese entonces dependía de la Diócesis de Linares.

Es así como comienza este gran centro religioso que comenzó siendo parte de una sede vecina, que tuvo que deslindarse por la creciente necesidad de la región que abarca más de 18 municipios del estado de Coahuila.

ESENCIA DE LOS OBISPOS

El obispo Raúl Vera López habló sobre cómo este trabajo de organización pastoral que ha trascendido en estos 118 años, hoy en día se están recogiendo cosechas de lo que por muchos años se sembró con el trabajo de los cinco obispos antecesores.

“Yo creo que el camino de la diócesis a través de su historia le ha dado importancia a sus tres sectores que necesariamente le dan personalidad a la Iglesia, la participación de los laicos, ya muy madura (…) Aquí ha habido un proceso que ha configurado esta Iglesia para actuar de manera más completa”, señaló Vera López.

El trabajo que cada uno de sus obispos realizó está impregnado en lo que hoy vemos, desde la creación del seminario que desde el primer obispo Santiago de la Garza Zambrano se comenzó a “cocinar”, hasta el involucramiento de los laicos en el trabajo pastoral que el obispo Luis Guízar Barragán trabajó.

Así también, Vera López resaltó el esfuerzo del obispo Jesús María Echavarría y Aguirre, quien pese a ser desterrado durante la Revolución Mexicana y en la persecución religiosa, llegó a Saltillo a fortalecer y cimentar las congregaciones religiosas.

“Él le da una configuración, nadie entendía lo que él preveía; se pasaba meses en zonas como Torreón y Piedras Negras que eran prácticamente villitas y hoy son dos diócesis”, mencionó el Obispo al referirse a Echavarría y Aguirre, quien está en proceso de canonización.

Reconociendo la labor de sus antecesores, Vera López consideró a la diócesis como joven y muy adelantada en el trabajo que se ha realizado, así como consideró una bendición que personajes como Guízar Barragán estuvieran al frente de este gran proyecto católico.

JOYA ARQUITECTÓNICA

El archivo de la Catedral de Santiago guarda desde 1657 documentos que desde 2001 sigue digitalizando, papeles que son parte de la historia de lo que es la Diócesis de Saltillo, que desde antes de su fundación contó con gran actividad, edificando uno de los recintos religiosos más apreciados arquitectónicamente en México.

En 1745 se dio inicio a la construcción de este templo religioso, hoy recinto del Obispo que después de 55 años fue terminado, quedando pendiente la construcción de la torre, que hasta el año de1887 se edificó, terminándose tres años después.

Ya tenía Saltillo su Catedral, la más alta de la provincia mexicana, que con su vasta superficie arquitectónica, su imponente torre y su magnífica fachada barroca se convirtió en una de las más bellas construcciones de su género en el país.

Sin quitarle importancia, también la Capilla del Santo Cristo, como otros recintos religiosos, forma parte del desarrollo de la Iglesia católica en la región, pero principalmente el origen de la imagen del Santo Cristo, que preside la capilla del mismo nombre, se pierde entre la leyenda y la historia.

EL SEMINARIO

Desde la fundación de la sede católica en Saltillo, la creación de un seminario fue prioridad para todos los obispos que han pasado; tras décadas en que los seminaristas tuvieron que estudiar en otras diócesis, hoy se cuenta con un seminario de altura.

Todos los planes, proyectos y la preocupación de la gran necesidad de una casa formadora culminó con el obispo emérito Francisco Villalobos, quien hasta 1996 dio inicio a los estudios de filosofía en la nueva casa para la preparación de los aspirantes al sacerdocio.

En 1998 se instaura la Teología en el Seminario Diocesano de Saltillo, en lo que hoy conocemos como el Seminario Mayor, dos años después de haberse establecido la filosofía en esta casa de formación, sector que sigue siendo gran preocupación para el Obispo emérito.

PARTICIPACIÓN

“Siento remordimiento por lo que dejé de hacer y no pude hacer convenientemente, se hizo lo posible con los medios que se tenían en ese tiempo, pero ya ahora considero que es una bendición de Dios que la Iglesia siga siempre frente a los retos que el mundo le pone y que los nuevos aires que corren requieren también respuestas más oportunas, lo que se pudo hacer se pudo hacer. Bendito sea Dios”, comentó Francisco Villalobos, obispo emérito de Saltillo.

OBISPOS DE SALTILLO

» Santiago de la Garza Zambrano (1893-1898). Nació en Monterrey el 31 de octubre de 1837. Durante algunos años fue párroco de San Esteban en Saltillo; después fue nombrado canónico de la Catedral de Monterrey.

» José María de Jesús Portugal y Serratos (1899-1902). Nació en la Ciudad de México el miércoles 24 de enero de 1838. Sacerdote franciscano elegido Obispo de Sinaloa el 25 de enero de 1888, fue consagrado en Guadalajara el jueves 8 de diciembre siguiente. El 28 de noviembre de 1898 fue trasladado a Saltillo. Tomó posesión el 4 de abril de 1899.

» Jesús María Echavarría y Aguirre (1905-1954). Nació en Bacubrito, Sinaloa, el 6 de julio de 1858. Elegido obispo de Saltillo el 9 de diciembre de 1904, fue consagrado en Aguascalientes el 12 de febrero de 1905.

» Luis Guízar Barragán (1955-1975). Nació en Cotija, Michoacán, el 21 de junio de 1895. Pío XI lo nombró Obispo de Campeche el 27 de noviembre de 1931, el mismo Papa lo trasladó a la Iglesia titular de Tino y lo nombró coadjutor con derecho a sucesión de Saltillo, el 7 de octubre (10 de octubre dice otro documento) de 1938.

» Francisco Villalobos Padilla (1975-2000). Nació el 1 de febrero de 1921 en Guadalajara. El 11 de octubre de 1975 se publicó su nombramiento como Obispo de Saltillo y tomó posesión el 28 de octubre de 1975.

» Raúl Vera López (2000-). Nació en Guanajuato. Monseñor Vera López, antiguo Obispo coadjutor de la Diócesis de San Cristóbal, tomó posesión de su cargo en Saltillo el 20 de marzo de 2000.
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