Saltillo.- Entre diputados reciclados y ojos vigilantes, seis curules menos y una diputada que renuncia antes de empezar, el Congreso local inició actividades ayer domingo al filo del medio día, en medio del fuerte dispositivo de seguridad implementado durante la actual administración y las vallas restringiendo el acceso a la sede legislativa.

Así, la protesta del grupo de los indignados junto con un solitario manifestante que reprobaba el aumento en los impuestos aguardó sobre el bulevar Francisco Coss esperando la salida de los recién nombrados diputados locales.

Al grito de “Coahuila despierta, ojos abiertos” y un “los estamos vigilando”, el grupo de manifestantes se mantuvo en el exterior gritando consignas a los invitados que utilizaban la salida principal del Congreso, en tanto los invitados especiales y autoridades se retiraban por otros accesos.

Con un cartel en manos que reprobaba el aumento a la tenencia, licencias, expedición de actas y otros conceptos, un solitario manifestante que se unió al grupo de indignados acompañaba su cartel gritando; “Congreso domesticado y el pueblo sacrificado”.

Mientras tanto, en una primera votación “secreta” en la que quedó en evidencia que no todos estaban enterados del funcionamiento de la votación electrónica, particularmente el diputado Norberto Ríos, quien siempre votaba al final, los diputados avalaron la presidencia del ex gobernador Eliseo Mendoza Berrueto al frente del Congreso.

Al arribar el gobernador Rubén Moreira Valdez, a las 12 del día con 37 minutos, saludó de mano a cada uno de los 25 diputados y tras su participación se marchó sin que se registraran incidentes.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios