La renuncia de Philippe Henri Dacoury-Tabley se anunció el sábado luego de una reunión de los mandatarios de los países que integran la Unión Monetaria y Económica de Africa Occidental, en Bamako, Mali.
El presidente marfileño Laurent Gbagbo se niega a dejar el poder a pesar de los llamados de la comunidad internacional a que lo haga.
El banco central regional ya reconoció al opositor Alassane Ouattara como presidente legítimo y revocó en diciembre el acceso de Gbagbo a las cuentas del Estado marfileño.
Funcionarios de la unión regional señalaron que únicamente representantes del gobierno de Ouattara tendrían privilegios de firma sobre las cuentas del Estado. El banco regional, conocido por sus sigas BCEAO, reagrupa el erario de ocho naciones de Africa occidental.
Colaboradores de Ouattara han dicho que a pesar de esta acción, Gbagbo ha podido todavía acceder a dinero del banco central. Se conjetura si Gbagbo podría pagar salarios de empleados de gobierno al no tener acceso a fondos del Estado.
En un comunicado leído tras el encuentro, la Unión dijo que aceptaba la renuncia de Dacoury-Tabley y pedía a Ouattara que propusiera un reemplazante para el banco. Se sabe que Dacoury-Tabley es un amigo íntimo de Gbagbo. El renunciante señaló que fue presionado después de ser acusado por el equipo de Ouattara de ir en contra de la política del banco, de cortar fondos a Gbagbo.
"Acepté entregar mi renuncia porque fue lo que se me pidió", indicó Dacoury-Tabley después de la reunión. Defendió sus acciones como jefe del banco, señalando varias razones prácticas y técnicas para no entregar a Ouattara el control de las cuentas de Costa de Marfil.
"Algunas personas no pueden comprender lo que procedía realmente", señaló. "Estoy profundamente triste por la institución a la que presté servicio durante 35 años", agregó.
Costa de Marfil estuvo representada en la reunión de Bamako por el primer ministro de Ouattara, Guillaume Soro, quien dijo que éste fue un paso positivo para el país.
| Comparte ese artículo: |
|



