En rueda de prensa, Villaraigosa dio explícitamente su apoyo a la iniciativa, secundado por funcionarios locales, líderes sindicales, comunitarios y activistas.
Con la consigna de “Soñar es ser estadunidense”, los dirigentes llamaron al Congreso federal a aprobar la iniciativa.
Esta semana, el Congreso estadunidense tiene programado examinar la reforma, que se agregaría a una iniciativa del Departamento de Defensa.
Los convocantes consideraron que de aprobarse la Ley Sueño, “la economía podría mejorar y se fortalecerá la seguridad nacional”.
El alcalde Villarraigosa fue acompañado por la presidenta del Distrito escolar Unificado de Los Ángeles, Mónica García, y la secretaria de la Federación de Trabajadores de Los Ángeles, María Elena Durazo, entre otros.
El proyecto DREAM (Desarrollo, Ayuda y Educación para Estudiantes Inmigrantes, por sus siglas en inglés) busca dar residencia temporal a jóvenes indocumentados traídos por sus padres de pequeños.
Una iniciativa sobre el punto fue presentada el 26 de marzo de 2009 por el senador Richard Durbin y ahora es retomada por el senador Harry Reid.
De aprobarse la medida, podría garantizar la ciudadanía de entre 800 mil y un millón de estudiantes indocumentados, que han terminado preparatoria o el servicio militar, indicaron los organizadores en Los Ángeles.
Angélica Salas, directora de la Coalición pro Derechos Humanos del Inmigrante en Los Ángeles, dijo que los estudiantes están listos para impulsar el bienestar de sus comunidades y de la nación.
Agregó que la reforma les permitirá realizar sueños y convertirlos en beneficios tangibles que estadunidenses podrán disfrutar a corto y largo plazo.
“El Dream Act debe ser aprobado, dada la urgente situación que viven los miles y miles de estudiantes que esperan su momento para alcanzar todo su potencial”, resaltó.
María Rodríguez, coordinadora de California DREAM Network/Red de Sueños de California, señaló que esta ley sería el próximo paso lógico para el continuo éxito económico y un futuro dinámico de la nación.
El fin de semana, la supervisora del condado de Los Ángeles, Gloria Molina, se sumo a la demanda, al indicar que es urgente terminar con esa pesadilla que viven miles de estudiantes.
Al mismo tiempo, cientos de estudiantes durante el fin de semana realizaron un maratón de llamadas telefónicas, invitando a la población a llamar a congresistas por la aprobación.
Estudiantes y activistas han anunciado una concentración fuera de las oficinas de la senadora Dianne Feinstein en San Francisco para que se pronuncie sobre la iniciativa.
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