Acuña, Coah.- A pesar de los esfuerzos del Gobierno federal y de algunas instituciones creadas para la defensa de los derechos humanos, en gran parte del país se sigue dando la práctica de la discriminación para la contratación de un empleo, sobre aquellas personas que sobrepasan los 40 años de edad por considerárseles improductivos.

Además del desempleo provocado por la recesión económica, las personas mayores de 35 años se enfrentan al estándar que se ha impuesto en las empresas de cualquier ramo, ya que entre sus requisitos se encuentra la limitante de edad, por lo que para aquellos que tienen más de 40 años, casi es imposible obtener un empleo formal.

Es común ver anuncios clasificados de empleos, donde se especifica “no mayores de 35 años”, “se solicita secretaria de 20 a 35 años de edad” y en algunos casos el requisito es “entre 20 y 25 años de edad”, por lo que se privilegia la presencia física, la aparente capacidad de las generaciones más jóvenes, menospreciando la experiencia y el conocimiento de los mayores.

Un grupo de hombres y mujeres mayores de 35 años encuestados, manifestaron que por lo menos en una ocasión han sido rechazados por empleadores o por compañeros de trabajo, por considerar que debido a su edad no son capaces de desempeñar tareas de campo, de oficina o intelectuales.

Es irónico que cuando el profesionista u obrero empieza verdaderamente a crecer y a producir para su empresa, tiene que “desaparecer” para dejar lugar a otros más jóvenes. Es una práctica frecuente que no está avalada desde luego por la Ley Federal del Trabajo, lo que viola el derecho a tener un empleo independientemente de edad, sexo, raza o filiación política.

En opinión de Laura Marcela Cano Torralva, procuradora de la defensa del trabajo, esta práctica es una violación a los derechos humanos del solicitante de empleo, o del trabajador con relación laboral y que como consecuencia de la edad se despida injustificadamente, por lo que tanto su dependencia como Derechos Humanos deberían atender los casos.

Precisó que de acuerdo al artículo tercero de la Ley Federal del Trabajo, “no podrán establecerse distinciones entre los trabajadores por motivo de raza, sexo, edad, credo religioso o condición social o política”, por lo que consideró que “sí se está coartando el derecho que el trabajador tiene”, por lo que la atención debe dársela también la Comisión de Derechos Humanos”.

Manifestó que su dependencia no ha registrado casos de esta índole, ya que únicamente proceden aquellos donde hay una relación laboral, sin embargo, no exenta que hay un alto porcentaje de personas mayores de 40 años rechazadas de un empleo, así como hay un 70 por ciento de casos por despido injustificado, por diversas circunstancias.

Aceptó que de este porcentaje, un número considerable pudiera estar relacionado con la edad, ya que mientras más años tenga se considera menos productiva a la persona, lo que la pone en desventaja laboral frente a los jóvenes, pese a la experiencia que tenga.

“Aquí nos enfocamos en casos cuando hay una relación de trabajo, cuando vemos que el trabajador tiene cierta edad y que la empresa lo quiere despedir, vemos que se le dé todo conforme a la Ley, porque sabemos que el trabajador va a batallar para conseguir otro empleo por su edad”.

Agregó que ante el despido injustificado se busca una conciliación con el patrón para que reinstale al trabajador y no pierda su antigüedad y el empleo, “porque definitivamente por la edad sí va a ser difícil que consiga otro trabajo”.

Enfatizó que un trabajador despedido injustamente tiene derechos a: “su indemnización constitucional que corresponde a tres meses de salario, prima de antigüedad que corresponde a 12 días de salario por cada año laborado y a un finiquito conforme al tiempo trabajado”.

Por su parte, Guillermo Alcázar García, titular de la Tercera Visitaduría de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, señaló que las empresas también tienen derecho a determinar un perfil de contratación para sus recursos humanos, por lo que se debe estudiar exactamente en qué casos se considera violación de derechos humanos.

Al respecto, agregó que “no precisamente todos los casos de rechazo por ser mayor de 40 años constituye una violación, ya que toda persona puede contratar y solicitar que cumplan con el parámetro que está buscando la empresa”, pero consideró que es importante sensibilizar a los patrones respecto a la Ley Federal del Trabajo y los Derechos Humanos.

Manifestó que la dependencia hace une esfuerzo por promover y divulgar a través del catálogo de difusión, los derechos que tienen tanto los jóvenes como los adultos mayores, por lo que es vital sensibilizar a los empleadores para que brinden igualdad de oportunidades a sus empleados; es decir, que debe haber equidad entre hombres, mujeres, jóvenes y adultos.

Consideró que pese a la discriminación por la edad, algunas empresas han mostrado apertura respecto a este tema y han implementado acciones para contratar o permitir que personas adultos mayores laboren en sus instalaciones, como el caso de los conocidos como “cerillos” en tiendas de autoservicio.

Pugnó porque se coordinen las dependencias relacionadas con la defensa del trabajo y los derechos humanos, así como las empresas para implementar programas de promoción de derechos y respeto a la Ley Federal del Trabajo, para evitar la discriminación laboral.

Señaló que pese a esta práctica recurrente en las empresas, en la Tercera Visitaduría no se ha presentado ninguna queja en lo que va del año por violación de derechos humanos o discriminación laboral, relacionado con la edad de las personas.

De los hombres y mujeres encuestados, el 40 por ciento señaló que debido a que no encuentran trabajo ya sea por la edad, porque no cuentan con estudios suficientes o porque simplemente no hay fuentes de empleo, tuvieron que emprender otra actividad como: lava carros, venta de ropa usada, limpieza de casas e instalación de miscelánea.

El 10 por ciento no cuenta con un empleo o subempleo, ya que la falta de recursos no les permite emprender una actividad productiva, por lo que viven con familiares que les proveen alimentación y vivienda.

El 50 por ciento de los entrevistados, señaló que aún conservan su empleo pero se han sentido discriminados por empleadores o compañeros de trabajo, ya que por su edad los limitan a actividades como: “sacar copias o archivar documentos”, pese a que sus capacidades intelectuales no se han disminuido con el paso de los años.

En el caso del grupo de mujeres, expresaron que no solamente la edad es un impedimento para obtener un empleo, ya que han sido rechazadas debido a su presencia física, ya que otro de los requisitos indispensables es una buena presentación. “Hay maquiladoras en las que no te quieren gorda o chaparra”, señaló la señora Esther García.

El 90 por ciento de los encuestados comentaron que al menos en una ocasión se han sentido “desilusionados” y auto descartados para el empleo, con tan sólo leer los requisitos, ya que “hasta para barrendero o vigilante te piden que seas joven”, externó don Chuy.

“En una ocasión que asistí a solicitar empleo a una maquiladora, contaba con 39 años y me dijeron que no entraba en los parámetros del personal que requerían ahí, decían que necesitaban gente más joven y entre más joven más productivo y no solamente a mí me ha pasado, sino a muchas personas más”, platicó Ricardo Elizondo, actualmente propietario de una miscelánea.

“Las capacidades pueden ser mayores con la experiencia de la edad, hay jóvenes de 30 años que son tan improductivos como alguna persona mayor y hasta discapacitado, la edad no tiene nada que ver con el esfuerzo que haga cada uno en su trabajo (…) decidí finalmente juntar un poco dinero y poner una miscelánea, lo que hasta hoy me da para comer y mantener a mi familia”.

La limitante de edad para el empleo se considera ilegal, sin embargo, la propia Ley se ve impedida para actuar porque no hay relación laboral entre el solicitante y quien le niega el empleo, lo que orilla a cometer actos denigrantes como la contratación de personas mayores en empleos donde se corren riesgos de salud, se brinda un salario menor y condiciones precarias sin la mínima seguridad.

En este momento miles de personas en el país que se encuentran en la segunda etapa de la vida, son víctimas de la discriminación laboral, esto viola los derechos humanos fundamentales y además tiene profundas consecuencias económicas y sociales, ya que la discriminación extingue las oportunidades y desaprovecha un talento humano que es necesario para el progreso.

Algunas voces se han alzado en contra de la discriminación laboral, tomando como plataforma la legislatura, sin embargo, no hay un avance concreto, pese a que el tema es bandera incluso de candidatos a diputados federales, en estados como Chihuahua y Nayarit.

Así también se ha considerado como un quebrantamiento a los derechos humanos en estados como Guerrero, donde funcionarios de la Subsecretaría del Trabajo y Previsión Social del Gobierno federal, aceptaron que empresas privadas que participan en ferias del empleo cometen discriminación en contra de personas mayores de 45 años y definitivamente los mayores de 60 no son contratados bajo ningún esquema.

Los riesgos de la discriminación no son la desigualdad de sexo, raza, religión o condición socioeconómica, sino la normalidad con la que se le trata por las autoridades de todos los niveles, lo que deja desprotegidos a miles de personas que carecen o van a carecer dentro de algunos años de la oportunidad de emplearse para obtener el sustento básico de sus familias.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios