El legislador priista dijo que el titular del SAT, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, admitió la posibilidad de instrumentar la devolución de tres puntos de ese impuesto mediante un sistema electrónico, tal como lo plantea la propuesta de reforma fiscal del PRI.
Durante la presentación de la iniciativa ante el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), el ex gobernador de Sinaloa comentó que se necesitan 1.5 millones de máquinas para operar este programa, lo que requiere de una inversión cercana a los 300 millones de dólares.
El desembolso, consideró Labastida, correría a cargo de la Secretaría de Hacienda. Aseguró que la cantidad “no es nada” cuando se maneja un presupuesto de 3.4 billones de pesos al año.
El objetivo de esa medida, recordó, es incorporar a la economía formal al sector que hoy trabaja en la ilegalidad.
El senador afirmó que, con ese programa, la recaudación tributaria podría aumentar el equivalente a dos puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
“La pregunta es si debemos tener o no un sistema que induzca la formalidad. Yo creo que sí”, aseguró.
El también ex candidato presidencial recordó que Brasil ya aplica un esquema similar, que le permitió reducir la economía subterránea.
Labastida, no obstante, calificó de “ingenuo” pensar que la reforma fiscal se aprobará en este periodo de sesiones.
DESTACAN VIABILIDAD DE DEVOLUCIÓN DE IVA
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) reconoció que es viable instrumentar un sistema de control electrónico para operar la devolución de tres puntos del IVA a los contribuyentes, sobre las ventas realizadas en comercios establecidos, como lo propone la iniciativa de reforma fiscal del PRI, aseguró el presidente de la Comisión de Energía en el Senado, Francisco Labastida.
El funcionario precisó que la dependencia que encabeza Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, no hizo juicio político sobre el tema.
“Consultamos con Hacienda y nos dijo: nos toma más o menos un año, pero sí es viable”, comentó el legislador.
Durante la presentación de la iniciativa priista ante el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Labastida comentó que se requieren 1.5 millones de máquinas para operar el programa de reembolso al consumidor, lo cual requiere una inversión cercana a 300 millones de dólares —alrededor de tres mil millones de pesos—, ya que cada unidad tiene un costo de 200 dólares.
El gasto, acotó, correría a cargo de Hacienda y aseguró que la cantidad “no es nada” cuando se maneja un presupuesto de 3.4 billones de pesos al año.
Sostuvo que no hay impedimento para poner en práctica la devolución del gravamen, con lo cual se busca incorporar a la economía formal al sector que trabaja en la ilegalidad.
De esta manera, dijo Labastida, la recaudación podría aumentar dos puntos porcentuales, como proporción del Producto Interno Bruto (PIB).
“Con los avances de la electrónica, no hay imposibilidad de operar la estrategia. ¿Que es complicado? Sí, es complicado. ¿Que es una lata? Sí, es una lata. Pero, ¿debemos tener o no un sistema que induzca la formalidad? Yo creo que sí”.
Labastida coincidió con el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, en que debe fortalecerse la recaudación estatal y municipal. Sin embargo, destacó que es necesario rediseñar el sistema federal porque también hay ahí una ventana de oportunidad.
Destacó que Brasil aplica un esquema similar, con el que busca reducir la informalidad y aumentar su recaudación, lo cual ha logrado.
La gerente senior de Impuestos de la nación sudamericana de PricewaterhouseCoopers, Fernanda Amaral, comentó al respecto que desde 2006 el estado de Sao Paulo y su capital implementaron un esquema de devolución del Impuesto a la Circulación de Mercancías y Servicios (ICMS).
POCA ESPERANZA
Labastida calificó de “ingenuo” pensar que la reforma fiscal se aprobará en este periodo de sesiones, por lo cual estimó que será hasta septiembre cuando se discuta de manera más amplia, con el análisis de la Ley de Ingresos 2012.
“Sería ingenuo pensar que una reforma fiscal de esta magnitud puede ser arreglada, evaluada, revisada, corregida y escuchar a la gente, de aquí a que finalice el periodo de sesiones, en abril, sería mucho optimismo”, dijo.
El fiscalista Herbert Bettinger aceptó que la propuesta de devolución de tres por ciento de IVA contempla una reducción por recaudación de ISR de 0.09 puntos del PIB. Dejó en claro, no obstante, que no se pierden los 126 mil millones de pesos que Hacienda planteó en su análisis, lo que representa cerca de uno por ciento de la riqueza nacional.
Comentó que es necesario quitar la tasa cero de IVA en algunos productos, ya que el gasto fiscal de no hacerlo asciende a 1.3 por ciento del PIB.
El IMEF, en voz de José Ángel Eseverri, comentó que les preocupa que la reducción del ISR genere incertidumbre entre los inversionistas y que la devolución del IVA no se aplique de manera ágil y automática.
Ante sus temores, Labastida reconoció que una reforma fiscal más vendible y convincente sería una que propusiera reducir el IVA, pero no sería de largo plazo porque evitaría nuevamente la ampliación de la base de contribuyentes.
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