Durante ese año se abrió un concurso en España para rediseñar la imagen global de Ficosa, una empresa de diseño y solución de tecnología para el ramo automotriz. Su creación ganó y además de la recompensa económica, se le abrieron las puertas para empezar a trabajar en una empresa española que provee personal de diseño automotriz a nivel global.
Seis meses después recibió una oferta del centro de diseño Seat en Barcelona y medio año más tarde sus diseños acompañaron ruedas, rines, tapas de ruedas y el diseño exterior del coche. Tras terminar su contrato, su hoja de vida llegó a manos de la empresa alemana Design Consulting que trabaja para BMW, Audi, grupo VW y Rolls Royce Mini Cooper.
Y a partir de este lunes, estará trabajando para ellos de planta y por tiempo indefinido.
Pero su historia no empezó ahí, en realidad se gestó cuando aún cursaba la secundaria en el Colegio Ignacio Zaragoza en Saltillo. Cuando dibujar le acarreaba problemas con sus profesores y las calificaciones, pero también le abrió las puertas de lo que sería más tarde su modo de vida.
Ahora él rueda en un coche Ibiza sport de la Seat, pero si pudiera elegir sin preocuparse del costo, tenencia y seguridad de las calles, tendría un Bentley GT Continental o un Mini Copper. En dos años más, sus diseños en un coche deportivo, una motocicleta eléctrica scooter, rines y tapas, podrían estar rodando en todo el mundo.
Lo que estás logrando en el extranjero, ¿lo hubieras podido hacer en México?
“Desafortunadamente no. No existe esa valoración del diseño industrial y el diseño en sí. No hay mucho apoyo del Gobierno o de empresas particulares para desarrollar un proyecto de esta magnitud. Hay gente capacitada, la tecnología también y el talento también, pero no se le da mucha credibilidad.
“Apenas ahora, el ejemplo del Mastreta llegan los recursos y han empezado a desarrollar proyectos que van en base a esto del diseño, pero aún es muy bajo el nivel. Todo se trabaja bajo prueba y error y es como se perfeccionan las cosas, pero no hay mercado para el diseño, hay muchas plantas, manufacturas de coches y transporte, pero ya nos llegan los diseños terminados, todo listo para adaptar el diseño a la línea de producción”.
¿En México puedes ser dueño de una idea? ¿Patentar por encima de la burocracia y lograr que sea rentable?
“No. En el extranjero te puedes dar cuenta de cómo las empresas reconocen más a la gente de fuera de tu país que dentro de él. Incluso para obtener una beca, con todos los requisitos, habilidades y calificaciones no te la dan. Pero en el extranjero se están dando cuenta del talento que hay en México”.
¿Es la llamada fuga de cerebros?
“Exacto. Toda la gente de esta área (diseño automotriz) se va fuera”.
¿Es el trabajo de tus sueños?
“Sí, siempre me gustó el diseño. En primaria y secundaria quería ser arquitecto. Me la pasaba haciendo edificios, casas y demás, en secundaria y a finales de la primaria empecé a mezclar el diseño de coches. En la escuela me regañaban, me sacaban del salón porque me la pasaba dibujando y haciendo maquetas”.
CARTAS A DETROIT
“En mi casa, a escondidas de mis papás, en lugar de estudiar dibujaba, hacia maquetas y modelitos de coches. Me puse a enviar mis diseños a las empresas, mandé a Detroit y me contestaban que gracias por aportar las ideas y demás, recibí una invitación de la Ford de México para conocer su línea de producción, me pagaban el hotel y viáticos para visitarlos, y recibí una invitación para conocer la General Motors de Ramos Arizpe, estaba en secundaria.
“Creció la pasión por los coches y en la prepa siguieron los problemas en la escuela, era demasiado flojo para lo demás, batallé pero sabía que yo era del área de los coches, diseño automotriz y empecé a soñar que un día trabajaría en las grandes marcas de Alemania.
“Ya durante la carrera, gracias al señor Chavero (qepd) me recomendó estudiar diseño industrial, no sólo de coches. El me contactó cuando enviaba mis diseños a General Motors y me invitó y me dio un tour por el centro de diseño de la planta, un centro para adaptar lo que les mandan diseñado al ensamble de producción.
“Él me dijo que el diseño industrial era algo más global y que después con una maestría me especializara en coches. Me di cuenta que era lo mío, ya no batallé en la escuela, me encantaba, gané concursos y becas en el extranjero para visitar museos y ferias de diseño. Participaba en concursos nacionales y locales y sabía que era fuerte en esto. Me gradué con honores y con excelencia en la tesis.
“Me la pasaba dibujando carros y decía, ojalá y consiga una beca para hacer una maestría en el extranjero, mi tesis fue el rediseño de un coche Peugeot. Los sinodales no querían ese proyecto porque era algo grande que no se terminaría en un semestre, pero lo logramos”.
MENSAJE PARA JOVENES
“Que cuando estudien cualquier cosa, especialmente diseño que no es valorado en México, que no se rindan, que luchen por sus sueños. Así lo vean difícil que lo intenten una y otra vez, porque más vale decir lo intenté y no se dio, a que ni siquiera lo intentaron. Que si quieren algo luchen por su sueño, de ahí parte la realidad, si no hay ni siquiera un sueño no habrá nada qué hacer realidad. Hay que luchar por lo que quieren y no ser del montón, que se consideren especiales y únicos”.
UN CONSEJO PRÁCTICO
“Me topé con problemas hasta para estudiar porque no todo encuentras en español, conferencias, libros y consultas en Internet ya son globales. Mínimo hay que saber el idioma inglés y manejar correctamente tu idioma natal”.
“Si realmente quieres conseguir algo grande, hay que dominar tres idiomas. Gracias a Dios no me exigieron el alemán, pero ahora lo tendré que aprender a fuerza, ya que sólo dentro de la empresa podré hablar en inglés, será forzoso hablar y aprender alemán”.
Bernardo Mellado, conózcalo
» Saltillense, 28 años, graduado en diseño industrial por la Universidad de Monterrey, cursó la educación preescolar en el Instituto Vivir; la primaria, secundaria y preparatoria en el Colegio Ignacio Zaragoza y terminó el bachillerato en el IES (Instituto de Estudios Superiores de Saltillo).
» Cursó un diplomado en diseño automotriz. Estudió una maestría en diseño de vehículos y transporte.
» Sus padres son Bernardo Mellado Moya, ingeniero civil y propietario de una imprenta industrial; su madre Maricela Medina de Mellado, se dedica al hogar.
Trayectoria
» Trabajó en una empresa española que provee personal de diseño automotriz a nivel global.
» Laboró en el centro de diseño Seat en Barcelona y sus diseños acompañaron ruedas, rines, tapas de ruedas y el diseño exterior del coche.
Sueño cumplido
» En unos días laborará para la empresa alemana Design Consulting que trabaja para BMW, Audi, grupo VW y Rolls Royce Mini Cooper.
| Comparte ese artículo: |
|



