Tal es el caso de José Guadalupe Guel Lara, quien desde 1997 compró un espacio en el panteón municipal y el año pasado que intentó construir una capilla, se dio cuenta de que su espacio estaba ocupado por otro cadáver que casualmente es pariente del panteonero Gorgonio Villanueva y del jurídico municipal Gilberto Ayala Villanueva.
Señaló que la situación le fue expuesta a la síndico municipal Bertha Alicia Hernández Carrizales, quien sólo dijo que nada podía hacer al respecto y sólo lo traen a vuelta y vuelta sin que se le resuelva la problemática.
| Comparte ese artículo: |
|



