El investigador Francisco Dávila, perteneciente al departamento de Sociología de la UAAAN, explicó que debido a las heladas presentadas a finales de 2010 y la sequia desde inicios de este año, ha dejado sin posibilidad de desarrollo a familias de ejidos como Narigua, La Puerta e Independencia, que habían puesto en marcha proyectos rurales individuales.
El clima extremoso perjudicó a cerca de 100 hectáreas de nopal que era consumido y comercializado por familias de estas comunidades rurales, pero también era utilizado como forraje para el ganado de la zona.
“Los campesinos de las zonas bajas son los más afectados porque no se tienen los recursos suficientes para retomar el proyecto de la noche a la mañana, es por eso que se ha iniciado un proceso de recuperación, aunque tomará tiempo”, explicó Dávila.
Rafaela Alemán es una de las afectadas en la pérdida del huerto familiar que le había tomado algunos meses llevar a cabo. “Con las heladas se nos quemó todo y ahora tampoco nos podemos reponer porque no hay agua, tenemos que buscar maneras para seguir adelante”. dijo
| Comparte ese artículo: |
|



