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Querétaro.- Hoy Querétaro recuerda el homicidio que causó gran conmoción durante largos meses en la sociedad queretana; las extremidades del cuerpo cercenado de una joven brutalmente asesinada durante su ceremonia de cumpleaños número 14, fue encontrado en tres diferentes puntos del Centro Histórico.

Teotli Denith García, Enrique García Martínez, alias "Henry", Francisco Olvera Escobedo alias "Crazy", y el entonces menor de edad, Ramsés Emmanuel González García, fueron los cuatro asesinos confesos de la joven de tan sólo 14 años de edad, quien fue sanguinariamente asesinada la noche del 7 de enero del 2000, y cuyos restos fueron encontrados por personal del servicio de limpia, la mañana del día siguiente.

Las primeras versiones de los homicidas cuyas edades entonces no rebasaban los 20 años de edad, apuntaban a que la víctima era la lideresa del grupo denominado "Los Darketos" y al que todos pertenecían, en él realizaban diversas prácticas en las que destacaban las de tipo satánico y sexual como el sadomasoquismo.

En la declaración de los cuatro involucrados, coincidieron en el macabro relato de cómo sucedieron los hechos; festejarían el cumpleaños número 14 de Blanca Erika Zamora, que en realidad se conmemoraba el día 4 de enero, pero prefirieron posponerlo para el viernes 7.

Los "amigos" de Blanca Erika le prepararon un escenario en donde realizaron un acto común entre ellos, en la casa del líder del grupo, Enrique García Martínez, alias "Henry", quien tenía su domicilio en la colonia Lomas del Cimatario, ahí, mientras según ellos, la cumpleañera se encontraba en transe, la pusieron de rodillas, le enredaron una cadena en el cuello, y jalaron de ambos extremos.

Según relataron los victimarios, mientras la víctima era torturada con la cadena al cuello, "Henry" le propinó varios golpes en diversas partes del cuerpo, acto seguido, la víctima dejó de respirar, lo que hizo pensar a "Los Darketos" que la adolescente "festejada" había muerto.

Al ver las consecuencias de lo que habían hecho, Francisco Olvera Escobedo, tomó un cúter y una segueta, con las que comenzó a desmembrar el cuerpo de la infortunada; piernas, brazos, tronco y cabeza, fueron depositados en 3 bolsas negras de plástico y fueron distribuidas en tres puntos diferentes del Centro Histórico, con la finalidad de evadir cualquier responsabilidad del asesinato cometido.

La mañana del 8 de enero del 2000, personal municipal del servicio de limpia, se percató que en la basura ubicada en las esquinas de las calles Venustiano Carranza y Manuel Altamirano de la Colonia Centro, se encontraba una bolsa cuyo interior resguardaba los restos de una persona.

Dieron aviso inmediato a las autoridades correspondientes, quienes al indagar en el mismo camión que había hecho el respectivo recorrido por la zona referida, encontraron el resto de las bolsas con las piezas que completaban el cuerpo de la adolescente victimada.

El retrato de la joven asesinada fue difundido en medios de comunicación con la finalidad de dar con su identidad, misma que en tan sólo unos días fue definida, una vez que se supo de quién se trataba la víctima, las pesquisas comenzaron principalmente entre sus amistades, entre las cuales resultaron 5 principales sospechosos, los ya mencionados, además de Bruce Hernández Guerrero, quien tiempo después fue absuelto, luego de que el juez no encontró pruebas que lo implicaran en el terrible homicidio.

El caso tenía paralizada a la ciudadanía, era un caso sin precedentes en la capital, en el que tanto la víctima como sus victimarios eran demasiado jóvenes, las condiciones como se dio el crimen y además porque los involucrados pertenecían a un sector social que de por sí era hasta cierto punto marginado por la sociedad.

Luego de los interrogatorios e indagatorias, los cuatro restantes confesaron haber cometido el terrible asesinato, y detallaron cada una de las escenas de cómo cometieron el ilícito, además, Teotli Denith García, quien supuestamente era una de las mejores amigas de Blanca Erika, confesó haber tenido ciertas diferencias con la "festejada", hecho que la impulsó junto con el resto de los integrantes, a realizar el homicidio, disfrazado de festejo de cumpleaños.

Fue hasta septiembre de 2001, cuando las primeras sentencias fueron impuestas a los involucrados, siendo éstas también ejemplares en la capital, pues prácticamente les dieron la pena máxima que un homicidio culposo puede alcanzar en la entidad que es de 50 años de prisión, a Teotli Denith García y Francisco Olvera Escobedo les dictaron 47 años y 7 meses de prisión, por el delito de Homicidio Calificado y contra el respeto a los muertos y las normas de inhumación y exhumación de cadáveres.

Sin embargo, la sentencia fue modificada por el Tribunal de Alzada, el 22 de agosto de 2001, resultando una pena de 40 años de prisión, así como el pago solidario y mancomunado de casi 26 mil pesos, por concepto de reparación del daño.

Por su parte, Ramsés Emmanuel González García, quien entonces no sobrepasaba la mayoría de edad, se declinó competencia a favor del Consejo Titular para Menores Infractores, por el delito de Homicidio Calificado, por lo que se le impuso un tratamiento a nivel interno por un lapso de 5 años.

Finalmente, el otro integrante de "Los Darketos" y quien ofreció su domicilio para el asesinato, "Henry", fue sentenciado 11 años después del homicidio, en septiembre del año pasado, se le dictó una sentencia de 40 años de prisión y el pago de casi 29 mil pesos, también por los delitos de Homicidio Calificado y contra el respeto a los muertos y las normas de inhumación y exhumación.

Fue así como se cerró el caso de "Los Darketos" o de quienes también fueron llamados "Los Descuartizadores", quienes sacudieron a la ciudadanía queretana con uno de los casos más escalofriantes que se hayan registrado en el Estado, logrando causar fuerte conmoción entre la ciudadanía.
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