Saltillo, Coah.- La historia del boxeo profesional en Saltillo es vasta y pródiga pero en el ámbito local, aunque ha brillado intermitentemente a nivel nacional. La capital coahuilense se dio a conocer en México y Texas por los puños del primer ídolo y campeón nacional Otilio “Zurdo” Galván en las décadas de los 40 y 50.

Después, regresó el antiguo pugilismo casero que brinda refugio y comodidad a sus peleadores, sin nadie que haya alcanzado el máximo esplendor a nivel nacional, hasta que las nuevas generaciones se calzaron los botines del boxeo local y ahora despuntan en suelo azteca, como el monclovense “repatriado”, Benito “El Asesino” Quiroz o la saltillense Mayela “La Cobrita” Pérez.

Sin embargo, durante los años que no había televisión, los llenos a reventar en la Arena Obreros del Progreso son evocados como míticas noches de box, mientras los ídolos populares se forjaban golpe con golpe en rudas batallas y al calor de la afición.

El boxeo saltillense se recuerda a partir de la llegada del mánager Ramón de la Peña, quien impartió “su escuela”, promovió el deporte de los catorrazos y sembró la semilla de una disciplina estilista, según señaló Óscar Soberón Nakasima, mánager de la localidad.

En la época antigua fueron pocos los púgiles locales que trascendieron a nivel nacional, sin embargo existieron los “garbanzos de a libra”, como se dice en el argot, que sobresalieron gracias a su carácter bravo de barrio, por orgullo y ganas de salir adelante.

Otilio “Zurdo” Galván se convirtió en la referencia del boxeo de Saltillo como el primer campeón nacional al cruzar fronteras con su internacionalización, recordado también por sus récords, mientras Antonio “Zurdo” Piña es querido aún como el “ídolo popular” entre algunos de los pocos “ponchadores” saltillenses que dominaban por la vía del cloroformo.

Carlos “El Campeón” Gutiérrez, a sus 62 años, es admirado como el maestro orgulloso de sus pupilos en el amateurismo y ahora Mayela “La Cobrita” Pérez se convierte en la punta de lanza señalando con ambición hacia otros horizontes.

Como ocurre frecuentemente con el box en México, sus campeones provienen del sector popular. Igualmente, la mayoría de los pugilistas de aquí surgieron de los barrios con estrato social bajo y, particularmente, del barrio más antiguo en Saltillo: el Ojo de Agua.

BOXEADORES ‘DE CORAZÓN’
Aunque el legado de Saltillo no deslumbre al boxeo nacional con títulos mundiales o figure entre las páginas de los récords, existen guerreros locales que vivieron con intensidad su época y sienten una profunda admiración por su disciplina como Carlos “El Campeón” Gutiérrez, ahora en su faceta de entrenador.

“(El boxeo) es uno de los deportes que me ha llenado totalmente con tanto amor, que a lo mejor me voy a morir haciendo ejercicio, aplicando las clases de boxeo, preparación física, técnica y táctica del boxeo limpio”, enfatizó.

De hecho, tras medio siglo de vivir golpe con golpe, y con los efectos de sufrir una embolia, Antonio “Zurdo” Piña señaló igual que hay una sola diferencia en el box de la época antigua y la moderna: “La gente entraba por amor a la disciplina, sobre todo”, hizo una pausa y continuó: “y porque era más fácil ganar dinero; en un ratito te ganabas 40 ó 50 pesos”.

A su vez, sin ser un atleta de alto rendimiento, la característica del pugilista antiguo era “vivírsela” en el gimnasio, prepararse y aprender. De acuerdo con Óscar Soberón, “el boxeo de antes nos tenía en ventaja en el sentido de que era gente que se dedicaba más de lleno porque la misma rutina de la vida les daba esa oportunidad, porque no tenía tantos distractores como hay ahora. Antes no había celulares, computadoras, Internet, tanta televisión.

“La vida de un deportista era cubrir su trabajo, su estudio y le dedicaba un buen tiempo al entrenamiento; desgraciadamente, ahora es muy difícil hacer que los jóvenes practiquen un deporte, y más el boxeo porque es muy duro y de contacto”, expuso.

Por su parte, Piña aconseja a los jóvenes “que aprendan a lanzar golpes (antes de pelear). Necesita uno mucha disciplina. Ahora agarran la borrachera, agarran la onda, se ponen locos y vienen a entrenar cuando ellos quieren”, y remató pidiendo “que se pongan las pilas”.

“Muchos creen que en esta disciplina sólo es llegar a golpearse. No, (es) una disciplina que depende del objetivo que tú busques, te ofrece la alternativa de crecer”, defendió Soberón.

BOXEO PASADO, ¿BRUTAL?
Ante las fotografías de peleadores bañados en sangre y peleas a 15 rounds, la mayoría de las personas opina que antes el boxeo era brutal. Sin embargo, el mismo mánager entiende el dilema y advirtió: “Dicen que era brutal. No, lo que pasa es que era de entrega, por orgullo, por el hambre de ser un triunfador y porque eran peleas parejas, del mismo nivel… y que arrancaban el alarido de la afición”.

“Hoy es difícil (ver lo mismo) porque son peleas muy disparejas. La superioridad manifiesta de uno de los dos hace que no te emociones al grado como se hacía antes en las grandes batallas… Con los grandes gladiadores; desde que ibas a la arena sabías que era terminar ‘tinto en sangre’”, añadió.

Piña coincide con que “las peleas que daba eran de toma y daca, porque subías a dar todo lo que traías, de corazón. Era por la condición que traía uno. Ahora no, ahora se dejan caer. Antes no era mucha técnica ni nada de eso, era puro ‘punch’”.

Otro de los factores porque se considera ahora menos “bestial” al boxeo, ha sido el diseño de nuevo material con el que se practica la disciplina y la regularización de normas acordes al espíritu deportivo, sin intención de causar daño al rival.

“Ahora es un material de mayor protección en el relleno de los guantes, las caretas, con un material de calidad”, indicó Óscar Soberón.

Según confirmó el ex boxeador profesional Carlos Gutiérrez, “el guante era de mucho menos onzas. Se usaban guantes de seis onzas para peleadores de peso Welter hacia abajo y para arriba de ocho y 10 onzas. Ahorita nada más se usan dos medidas, un guante normal de ocho onzas y de 10 para pesos pesados”.

Respecto a la reducción de 15 a 12 asaltos, Soberón aclaró que “antes peleaban a 15 rounds sólo en peleas de campeonato mundial, pero a raíz de la nueva época del boxeo cambiaron a 12 rounds porque comprobaron que, conforme avanzaba el tiempo, el boxeador se preparaba menos y era más riesgoso en situaciones de los últimos tres rounds, pero todo debido a la falta de preparación, como no se daba antes”.

SALTO AL PROFESIONAL
La oferta laboral del boxeo profesional deslumbra al talento juvenil del sector aficionado y la mayoría se decide por debutar en aras de recibir un pago por subir al ring, según David Juárez, presidente de la Asociación Estatal de Boxeo de Aficionados.

“Los jóvenes talentos se van detectando y se inicia con ellos un seguimiento, son captados por el boxeo profesional, ya que atletas que practican este deporte son de extracto social humilde; por lo tanto, cuando ven la oportunidad de una remuneración económica, pues la aprovechan y se nos van a corta edad sin llevar todavía un proceso adecuado para debutar en profesionales”, reiteró.

A su vez, el nivel profesional afecta mucho en el desarrollo del amateurismo porque acarrea a sus filas a jóvenes destacados, que podrían conseguir medallas en Juegos Olímpicos o campeonatos nacionales.

Para convertir el boxeo amateur de un nivel competitivo fuera de México, Juárez comentó que “hay una serie de necesidades, principalmente en el orden de la infraestructura tanto instalaciones como capacitación de entrenadores, y para todos estos aspectos fundamentalmente se requiere el recurso económico.

“Necesitamos generar nuestros propios recursos para poder aumentar los planes y elaborar una asociación bien fuerte y constituida”, agregó.

Ante el cuestionamiento de cómo retener al talento hasta su completa preparación, Juárez comentó: “Entrar al profesionalismo es ya un trabajo y por la misma constitución no se puede negar el derecho de trabajo a cualquier persona; en el caso del deportista, buscamos tener convenios con las comisiones de box en los diferentes municipios, ya que son autónomas en nuestro estado, para que hagan los ciclos correspondientes al boxeo amateur y después hagan una preparación para debutar en el boxeo profesional”.

TIEMPO ACTUAL
Aún cuando no se ha generado un auge en el boxeo de Saltillo, ahora los pugilistas más destacados no están satisfechos con permanecer expuestos nada más a rivales de la localidad, darles la vuelta o no pelear porque les temen, sino que sortean obstáculos para alcanzar la gloria del boxeo en otras latitudes.

“En la época moderna, rankeados han estado Saúl Jonathan Gutiérrez, como octavo a nivel nacional en Súper Mosca; Agustín Corpus, que estuvo como número uno a nivel nacional en peso completo”, señaló el director del deporte.

“Está ahorita clasificado Benito Quiroz en Peso Completo como el número 2 nacional y Saúl ostenta el título de Campeón Costa del Golfo, avalado por el CMB; también clasificada está Mayela “La Cobrita” Pérez a nivel nacional y mundial”, insistió.

Mayela Pérez Duarte contendió hace poco por el título mundial de peso Minimosca y lo perdió ante Esmeralda Moreno; sin embargo, como se dice en el argot, ya llegó al aparador de las grandes promotoras.
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