Saltillo, Coah.- Saltillo no se borra de la memoria de Óscar Cadena. La ciudad donde nació, se mantiene viva en su álbum de recuerdos, los que lo han acompañado desde sus inicios en la televisión y sus andanzas para llevar a los ojos de las personas las imágenes de las bellas postales de las riquezas y lugares mexicanos.

Por cualquier carretera que llegue a la capital de Coahuila, Óscar Cadena se adentra en su tierra con cariño y respeto.

En entrevista con Zócalo Saltillo habla sobre sus anécdotas a lo largo de su trayectoria, de sus aventuras con la cámara y las satisfacciones que le ha dejado la conexión con la audiencia.

Con 44 años de carrera en la televisión y de haberse colocado como uno de los comunicadores trascendentales con sus producciones y el Ciudadano In Fraganti, asegura que aún le quedan unos años de trabajo, pues el dedicarse a la pantalla chica nunca lo ha visto como un trabajo sino como un estilo de vida.

Actualmente conduce junto con su esposa Gabriela Castro y su hija María José el programa “Ven al Paraíso”, con enfoque turístico y desde hace varios años radica en el estado de Quintana Roo

Vestido de camisa roja, jeans y sus característicos tirantes, Óscar Cadena emana buen humor y una vibra positiva, su tono de voz es amable y con gusto echa un vistazo corto a su vida.

¿Cómo llegó la televisión a su vida?

Ingresé a la televisión viviendo en Piedras Negras, yo empecé haciendo un comercial, un amigo mío tenía una televisora en Eagle Pass y realicé un comercial para festejar el aniversario de su televisora con dos cámaras y dos micrófonos y de repente me contrató y cuando menos lo pensé terminé en Nueva York y como yo no hablaba inglés, me fui a hacerlo a la Ciudad de México, a Telesistema Mexicano, y cuando llego a hacerlo me di cuenta cómo se hacía televisión y dije: “a esto me quiero dedicar”.

¿Así de fácil?

No, bueno, la decisión sí fue fácil… me fui a hacer cola a Telesistema Mexicano, a ver si me recibían, me recibió Luis de Llano y tres meses después me ofreció trabajo de musicalizador de Canal 5; me pasé a continuista en Canal 4 y luego de asistente de noticieros, luego productor de noticieros y así fui empezando, manejé cámaras, edición, de todo, aprendí a hacer televisión, y ya llevo 44 años.

¿Cómo han sido estas décadas? Es un trabajo que demanda muchos compromisos y responsabilidades

Yo no tengo un trabajo, sino tengo una forma de vida, que es lo que hace diferente a poder trabajar sin descanso, viajo con mi cámara, y mucha gente dice ‘no traigas cámara’, y no lo puedo hacer porque si estoy de vacaciones y algo se me antoja compartir con el público, pues me gustaría tener la cámara a la mano. Hay que dar a conocer lo que tiene que ser conocido, por eso es que nunca la dejo.

Son innumerables las experiencias detrás de la cámara.

Experiencias todos los días, trabajé con Juan Ruiz Gil y fui el productor de “60 Minutos”, hice “Fantástico Animal”, con Talina Fernández hice “Viva el Domingo”, con muchos personajes de la TV he tenido la oportunidad de estar, como Joaquín López Dóriga, Ricardo Rocha, Joaquín Camarrillo, Pedro Ferriz, siendo productor de ellos y dirigiendo los noticieros para ellos, aprende mucho uno de ellos y ellos de ti.

¿Cómo surgió Cámara In Fraganti, el Ciudadano In Fraganti?

Hasta que no encontré quien fuera el reportero para hacer el Ciudadano In Fraganti y me pasé yo, que en un principio todos los conductores de la televisión tenían que salir de corbata y de traje y yo, pues no, nunca me vas a ver de traje o corbata y salí con mis tirantes y jeans.

¿Que representó esto? Marcó una etapa, lo ubicó como un personaje, un comunicador diferente.

Marcó un cambio en la televisión y los ciudadanos tenían un espacio para lo que querían decir y eso marcó una pauta en la televisión, en el mundo de las noticias y la televisión, la televisión es la magia y sigue siendo un medio que desgraciadamente ahora carece de calidad.

¿Usted ve la televisión?

Yo la veo para informarme y ver películas, los programas me dan una flojera espantosa. Hago un programa familiar de cuatro horas los domingos y es un programa donde se procura dejar algo al público, actitudes mentales positivas, que valga la pena, que le dejemos al público algo que de verdad le contribuya a su vida, a su espíritu, a su forma de ver la vida.

¿Qué le hace falta a la televisión actual?
Una propuesta. Las conductoras están enfocadas a verse bien, a lucirse y los muchachos sólo esperan que los identifiquen como los guapos, los guapitos de la televisión, y me da tristeza porque hay muchos canales que se dedican al futbol y no hay ninguno que de verdad promueva algo de provecho, bueno, el deporte sí, pero es distinto; no hay un canal de buena vibra, de cosas positivas que le enseñe a la gente a ser feliz, a disfrutar de la felicidad.

COAHUILA: UN GRAN TESORO

Platíqueme un recuerdo imborrable, un momento que siempre lleve con usted de Saltillo.

Una vez vino el equipo de motociclistas con Pedro Infante y mi abuelo Marcial Jiménez, llega Pedro y le dice a mi abuelo: “¿Quién es ese chavito?”, y mi abuelo le responde: “Es mi nieto”, y me dice “Ah, bueno, entonces tú te vas conmigo”, y me siento en la moto de Pedro Infante, me fui con él por Allende y Victoria, aventando dulces en la caravana, es un momento muy bonito, te digo que tenía yo 5 años y lo recuerdo bien, fue un momento importante.

La transformación de Saltillo, ¿cómo lo ve ahora?

Lo veo grande, lo veo bien, yo venía antes y venía a los ranchos de mis tíos, ahora los ranchos de mis tíos son fraccionamientos, ha crecido para bien, es una ciudad bellísima donde están mis raíces, tengo mi familia, amo a mi familia que está aquí, todo lo que está aquí lo valoro mucho, es parte de mi esencia, es mi tierra, qué te puedo decir. Coahuila es cosas bellas, muchos recuerdos, familia, primos.

Ahora usted se dedica al turismo, a promoverlo.

Sí, se trata de mostrar lo interesante de cada lugar una propuesta sana para ver en familia, para disfrutarse, que deja algo positivo y sobre todo una enseñanza que muestra los lugares que valen la pena, y que además te deja una enseñanza, uno de los premios nacionales de turismo que gane fue precisamente por Coahuila. Un día me traje a mis hijos a enseñarles dónde nací, dónde crecí, dónde viví, y me los lleve aquí a Saltillo, a Cuatro Ciénegas, a las maquiladoras, a conocer Coahuila y con cámara y ganó, porque los jueces al verlo se dieron cuenta de que era un estado turístico, descubrieron las bellezas de Coahuila.

¿Y se ha impulsado el turismo en la entidad?

Sí se ha impulsado, se ha dado mayor espacio a la promoción del estado, pero nunca será suficiente siempre hay que seguir adelante con el propósito de descubrir a los estados, las bellezas, lo bueno y lo que hay que visitar y conocer.
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