Tags: saltillo, puebla, méxico, la parka, la güera, irma flores, el lobo, el halón, coahuila, brisa, alan aparicio, abril


Ciudad de México.- Una semana antes de cumplir 18 años, Alan Aparicio “El Halcón” le arrancó los párpados a su novia Irma Flores para después degollarla. Hizo lo mismo con las dos hijas de su mujer, de apenas 6 y 2 años. Pidió a sus cómplices que lo grabaran cometiendo el crimen para poder presumirlo a la banda delicitiva a la que pertenecía. Se le juzga como menor de edad y la pena máxima que enfrentará será de apenas ocho años de encierro. Fuente: periodicocentral.mx

Alan Aparicio necesitaba su trofeo, necesitaba matar a su novia. Se puso una máscara de “La Parka” y le ordenó a “La Güera” grabar los asesinatos. Tomó del cabello a Irma Flores, su novia. La levantó del suelo de un tirón, a sangre fría y ante los ojos de sus hijas Brisa y Abril, le arrancó los párpados con una hoz. Después la degolló, como en las películas Gore que tanto le gustaban. Así también mató a Brisa y Abril, las dos hijas de Irma. Todo fue grabado con la cámara de un teléfono celular, al borde de un riachuelo entre Tecali y Valsequillo. Los hechos ocurrieron el 12 de julio del 2011, recientemente Socorro Pardo, “La Güera”, fue ya sentenciada con 50 años de cárcel, pero a Alan podrán imponerle como pena máxima apenas ocho años de prisión.

Ambos pertenecían a la banda de José de Jesús Lima Pérez, “El Lobo”, quien adiestraba a custodios privados que impulsados por su megalomanía se habían puesto por meta llevar el mayor número de asesinatos registrados en video y pelear por ascender en los cargos que su jefe les imponía.

A punto de cumplir 18, Alan se hizo novio de Irma Flores Romero, de 26. Un día le dijo que en Monterrey le ofrecían un mejor sueldo del que ganaba como agente de seguridad privada, que tendrían que separarse porque se iría de Puebla y tendrían que terminar.

Corría el mes de junio del 2011 cuando Irma le pidió que la llevara con él, que no la abandonara. Él se hizo del rogar. Irma le suplicó por sus dos hijas, Brisa de 6 años y Abril, de dos. Sería muy complicado arreglárselo con ellas, pero no podía abandonarlas.

Alan aceptó a regañadientes. Según obra en el proceso penal 49/2012, en su declaración Alan “El Halcón” Aparicio Pérez admitió que todo lo hizo consciente. Todo lo tuvo planeado. Incluso enamorar a Irma.

“Vamos a un día de campo”


El 12 de julio del 2011 “El Halcón” se visitó de negro. Y para el viaje a Monterrey le explicó a su novia que debían de pasar por sus amigos Socorro Pardo Cruz, “La Güera” y Eduardo Jiménez Peña, que también probarían suerte en esa chamba en el norte.

Todos subieron a un taxi y tomaron rumbo hacia la zona de Valsequillo donde originalmente había sido la cita. Con engaños le dijeron a Irma que siempre no, que sería hasta Tecali de Herrera donde pasarían por ellos.

A la mitad de la carretera entre Puebla y Tecali ordenaron al taxista que parara. Bajaron del auto y caminaron hasta encontrar un camino rural. Todavía caminaron por más de una hora, hasta que encontraron un paraje solitario solamente acompañado por el cauce de un riachuelo.

—¿Mamá, a dónde vamos?—preguntó Abril, la niña de seis años.

—Vamos a un día de campo—mintió su madre.

Con desesperación Irma comenzó a pedirle explicaciones a su novio. No entendía qué pasaba, las niñas lloraban de hambre y cansancio. Ahí fue que Alan se le fue encima a golpes para que dejara de preguntar.

Con la ayuda de “La Güera” y Jiménez Peña sometieron a Irma. La dejaron malherida de gravedad, pero no muerta. Faltaba el acto final de “El Halcón”, quien tomó la máscara de un luchador, de “La Parka”. Acto seguido exigió a “La Güera” tomar video. A Jiménez Peña le ordena tomar a Irma que yacía en el suelo, la mujer apenas podía sostener la cabeza por lo malherida.

—¿Porqué me haces esto?—preguntó suplicante Irma. Apenas y podía hablar.

—¡Porque llevas el diablo dentro!—respondió Alan.

Con una mano tiró su cabeza del cabello, le levantó el rostro para que viera a la cámara y le arrancó los párpados con la hoz. Los gritos de Irma se hicieron sordos en ese paraje perdido entre Tecali.

Después la degolló. E hizo lo mismo con sus dos hijas. Los tres cuerpos quedaron abandonados ahí en el riachuelo por más de un año. La sangrienta escena quedó captada en el video que sirvió para que Alan lo presumiera en las reuniones de la banda de “El Lobo”.


“El Lobo”

Fue hasta el 2012 que la Procuraduría General de Justicia ubicó a la banda de supuestos custodios de seguridad privada de Agua Santa y San Bartolo. Ya había un reporte anónimo sobre uniformados que presumían un video. En la llamada al sistema de denuncias anónimas se alertaba que en la grabación aparecía un hombre degollando mujeres.

Poco tiempo después se detuvo a los integrantes de la banda de “El Lobo”. Cuando se tomó la declaración de Alan Aparicio admitió ser aficionado al cine Gore, aseguró que el video encontrado en su celular era real, que le había arrancado los párpados a su novia, que únicamente buscaba imitar una escena de su película favorita para impresionar a sus compañeros de la banda, como quedó asentado en la averiguación previa 12/2012 de la Agencia Especializada en Homicidios.

Cuentan que el personal del ministerio público en Puebla se engolosinó con el caso. Que tomaron a Alan y lo obligaron a ubicar la zona donde había asesinado a Irma, Abril y Brisa para dar con sus restos. En el sitio solamente fueron ubicadas ropa y parte de las osamentas correspondientes a sus cuerpos. La historia era real, el muchacho había matado a tres personas y lo contaba todo con una frialdad increíble.

También fueron ubicados y detenidos José Francisco Castrejón Hernández, alias “El Monkey”, y Erick Coyotzi Sánchez “La Pantera”, quienes también cometieron otros asesinatos en contra de un profesor universitario y una de sus parejas sentimentales que igual fueron videograbados y presumidos como si se tratase de trofeos.

José de Jesús Lima Pérez “El Lobo” también fue detenido y justo ahora su proceso es llevado por el juzgado Quinto de lo Penal en Puebla. Los casos de la banda de “El Lobo” son legendarios entre los empleados del Tribunal Superior de Justicia y de la Procuraduría. Hasta la fecha quienes han visto las grabaciones que obran en los procesos han tenido que pedir ayuda psicológica.

Según la declaración de sus subordinados, “El Lobo” tiene tintes megalómanos, imponía un sistema casi militar a los integrantes de su banda, era visto como un verdadero ídolo. Les decía a sus muchachos que ser guardia o custodio les daba poder sobre la gente, que no eran iguales.

Con la fachada de una improvisada empresa de seguridad privada, “El Lobo” y su banda patrullaban las calles de Agua Santa y San Bartolo para lograr unos pesos a cambio de vigilancia vecinal.

Convencían, o más bien amedrentaban a los vecinos para que les pagaran por seguridad, hacer sus rondines y ser vigilantes. De paso “El Lobo” los adiestraba en el uso de armas y los incitaba a cometer actos cada vez más sanguinarios para los que tenían que aportar pruebas, en fotografías y video, solamente así podían ascender a puestos más altos y de mayor rango. A cambio de más asesinatos los nombraba sargentos, coroneles, tenientes.

El video con el asesinato de Irma no cualquier persona logra aguantarlo, aseguran quienes lo han visto. Fue encontrado en un cateo que realizó la procuraduría a inicios del 2012 en el domicilio de Alan Emmanuel, donde además fueron ubicadas películas de terror a las que hacía referencia.


Solo ocho años de prisión

Esta semana José Hugo González Jiménez, Juez Noveno Penal, dictó sentencia de 50 años de prisión en contra de “La Güera”, María del Socorro Pardo Cruz, pero la defensa de Alan Aparicio acreditó que con su acta de nacimiento que faltaban 6 días para cumplir la mayoría de edad el 12 de julio, cuando llevó a cabo el triple homicidio.

El juez no tuvo más que turnar el caso a las autoridades de justicia para menores. Alan Aparicio enfrenta un procedimiento especial del cual saldrá bien librado, apenas y alcanzará la máxima sentencia que es de ocho años en prisión a pesar de ser un triple asesino confeso y de la existencia de prueba en video, a pesar incluso de que fueron encontrados las osamentas de Irma, Abril y Brisa en ese paraje del riachuelo en Tecali.