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hace 7 años
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El peso de la maestra

Agencia Reforma

El PRI rompió con ella, crece su disidencia en el SNTE y pierde las posiciones que le había otorgado Calderón

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México, DF.- Tras el rompimiento de la alianza con el PRI y el PVEM y la pérdida de posiciones en el gobierno de Felipe Calderón, Elba Esther Gordillo y su partido, Nueva Alianza, llegan debilitados al arranque de las campañas del 2012.

Aunque en este sexenio han acumulado, al amparo de la administración panista y con alianzas variopintas, cuantiosas posiciones electorales y de gobierno, su papel de fiel de la balanza es incierto.

El crecimiento de sindicatos disidentes en el país ha mermado el control que tiene desde hace 23 años sobre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Aun así, Gordillo mantiene poder político y financiero de cara a los comicios del 1 de julio y prevé negociar más ganancias con PRI, PVEM y PAN a nivel estatal mediante alianzas en la mayoría de las 15 entidades donde habrá elecciones concurrentes.

Hoy en día, cuenta con 7 diputados federales, un senador, 70 legisladores locales y puede presumir haber contribuido a la elección de 18 gobernadores en funciones, en alianza formal o a través de un acuerdo tácito.

Especialistas consultados aseguran que la maestra llega desprotegida a la elección federal, pero jugará sus cartas hasta el último momento para lograr un acuerdo político con Enrique Peña Nieto o Josefina Vázquez Mota.

Sus conquistas

Desde la creación de Nueva Alianza, en 2005, Gordillo ha hecho de las alianzas su estrategia para ganar espacios. De las 66 elecciones locales celebradas entre 2006 y 2012, en 28 fue en alianza con el PRI; en 13 en alianza con el PAN y en 2 con PRD, PT y Convergencia. En sólo 23 casos fue solo.

A nivel nacional, creció cobijado por los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón. En los pasados comicios presidenciales, consiguió apenas 0.96% de la votación en la presidencial y 4.54% en la de diputados (un millón 872 mil 283 votos). Consiguió su mayor votación en los estados de Nuevo León y Morelos.

Pese a su escasa representación, Calderón le otorgó cuatro posiciones estratégicas en su gobierno: la secretaría ejecutiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la subsecretaría de Educación Básica de la SEP, la dirección del ISSSTE y la Lotería Nacional; así como nueve diputados federales y un senador, Rafael Ochoa Guzmán, quien fue secretario general del SNTE hasta junio de 2011.

Tres años después, en 2009, bajó su porcentaje de votación a 3.66% para diputados federales, una pérdida de casi 700 mil votos respecto a 2006.

Conservó su registro y mantuvo una fuerza de nueve diputados plurinominales, aunque en la actualidad la bancada cuenta con siete integrantes luego de que los diputados Jaime Arturo Vázquez y Vladimir Ramos renunciaron por diferencias con la maestra.

El primero rechazó ceder su curul al dirigente de la Sección 18 del SNTE, Sarbelio Augusto Molina, y se declaró independiente. El segundo fue acogido por la bancada panista tras romper su relación sentimental con Mónica Arriola, una de las hijas de Gordillo que hoy ocupa la secretaría general del Panal.

Ese año se posicionó como la sexta fuerza electoral, por debajo del PVEM (2 millones 318 mil 143) y PT (un millón 264 mil 234), y sólo por encima de Movimiento Ciudadano (851 mil 604).

En 15 estados, rebasó el umbral de 3% de votación, siendo Hidalgo el estado donde alcanzó su mayor votación con 11.17%, y en tres estados fue tercera fuerza política: Nuevo León, con 81 mil 768; Sinaloa, con 37 mil 857 votos, y Campeche, con 12 mil 397 votos.

Para afianzar su poder, Gordillo se desentendió de su pacto con el panismo y a nivel local promovió coaliciones con el PRI.

Si bien en los primeros dos años del sexenio apoyó a los panistas Juan Manuel Oliva en Guanajuato (2006) y a José Guadalupe Osuna Millán en Baja California (2007), en 2009 coadyuvó en los triunfos priístas de Fernando Ortega, en Campeche; Mario Anguiano, en Colima y José Calzada, en Querétaro.

En 2010, movió a la estructural magisterial para respaldar al PRI en Chihuahua, Aguascalientes, Durango, Tamaulipas, Zacatecas, Hidalgo y Quintana Roo.

En tres estados, Puebla, Oaxaca y Tlaxcala, apostó por el PAN o una coalición de este partido con el PRD. En Tlaxcala fracasó pero en el caso de los dos primeros, logró la alternancia con Rafael Moreno Valle y Gabino Cué.

Un caso paradigmático de la capacidad de la maestra de influir en las elecciones fue el de Veracruz, donde a pesar de ir en alianza con el candidato del PAN y ex amigo, Miguel Ángel Yunes, dio finalmente la orden de votar por Javier Duarte. El priísta se impuso por una mínima diferencia y después pagó nombrando al elbista Tomás Ruiz como su secretario de Finanzas.

El apoyo a los gobernadores se tradujo en la obtención de más posiciones de gobierno para allegados suyos, principalmente en Aguascalientes, Chihuahua, Oaxaca, Veracruz y Zacatecas.

Fruto de dichas alianzas, Nueva Alianza logró conformar bancadas en los Congresos locales que reciben financiamiento público.

En 2009 colocó a 40 diputados locales, en 2010 sumó 39 más para llegar a 79. En 2011, bajó a 70 diputados locales. En sólo cuatro estados, Jalisco, Oaxaca, San Luis Potosí y Yucatán, no tiene representación popular.

Las fracciones más numerosas son la del Estado de México y de Hidalgo; con seis diputados, seguidas por Aguascalientes, Puebla, Chihuahua y Veracruz, que están conformadas por cuatro integrantes.

En 2011, Nueva Alianza gobernaba en 43 alcaldías y su principal logro municipal fue encabezar Culiacán, de 2010 a febrero de 2012, a través de una alianza con PRI y PVEM. Su edil, Héctor Melesio Cuen, solicitó licencia el pasado 14 de febrero para buscar una senaduría por Nueva Alianza.

Su capacidad financiera

Como corolario de sus conquistas, la maestra incrementó su poderío económico.

Entre 2005 y 2011, el partido manejó mil 170 millones de pesos en prerrogativas federales. Y este año dispondrá de 230 millones para las elecciones federales.

Esta bolsa de recursos es apenas una pequeña parte de la capacidad financiera de Gordillo, pues a ello se agrega el presupuesto que maneja por las cuotas del SNTE.

Aunque no se ha revelado nunca su monto ni destino precisos, la Secretaría de Educación Pública informó que por concepto de las mismas entregaron de 2000 a 2011 un total de mil 377 millones de pesos. El informe, dado a conocer en febrero pasado en respuesta a una solicitud de información, precisa que en 2006 las cuotas ascendieron a 92 millones y crecieron hasta 124 millones en 2011.

Sus pérdidas

Pese a incrementar su dominio local y su fuerza económica, la maestra ha venido perdiendo las posiciones que le otorgó Calderón a nivel federal.

En 2008 abandonó el secretariado técnico del Sistema Nacional de Seguridad Pública el ex candidato presidencial de Nueva Alianza, Roberto Campa.

En febrero de 2010, su ex colaborador Miguel Ángel Yunes renunció a la dirección del ISSSTE para competir por la gubernatura de Veracruz.

A finales de noviembre de 2011, su yerno, Fernando González, se retiró de la Subsecretaría de Educación Pública.

Sólo la dirección de la Lotería Nacional quedó a cargo de un elbista: Benjamín González Roaro, hoy afiliado al PAN.

En las elecciones de 2011 obtuvo resultados mitigados. Ganó en alianza con el PRI en Coahuila, Estado de México y Nayarit, pero fue derrotada con el PRI en Guerrero y con el PAN en Michoacán, donde apoyó a la hermana de Felipe Calderón.

En Baja California Sur perdió la gubernatura con candidata propia y también fracasó en la alcaldía de Los Cabos, donde postuló al ex dirigente del PRD, Leonel Cota.

De cara a la elección del 1 de julio, el mayor golpe provino de la ruptura de la coalición con el PRI a finales de enero pasado.

La cancelación de la alianza que había negociado con Humberto Moreira le quitó espacios de representación asegurados, ya que hubiera garantizado en el Congreso la presencia de 23 diputados y cuatro senadores, es decir 14 diputados y tres senadores más que en 2006.

Aunque Nueva Alianza irá solo a la elección, conserva la posibilidad de llegar a un acuerdo informal con alguno de los tres principales candidatos durante la contienda, como lo hizo en 2006.

Sin embargo, su margen de maniobra para negociar se estrechó con la forma en la que PAN y PRD resolvieron sus candidaturas presidenciales, debido a que ella tiene más afinidad con los dos presidenciables derrotados: el ex secretario de Hacienda Ernesto Cordero, y el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard. La candidata Josefina Vázquez Mota y el candidato Andrés Manuel López Obrador han rechazado, al menos hasta ahora, unirse políticamente con ella.

Su futuro

Ricardo Raphael, autor del libro “Los Socios de Elba Esther” (Planeta, 2007) y Sergio Aguayo, investigador de El Colegio de México, coinciden en que Gordillo llega debilitada a la elección.

Además, dudan que pueda concretar una alianza de facto con Peña Nieto o Josefina Vázquez Mota, por la pérdida de fichas de negociación.

“Ella y la cúpula del SNTE nunca imaginaron llegar a una situación de tanto debilitamiento. Va a intentar tener una alianza de facto muy parecida a la que construyó con Fox y Calderón en 2000 y 2006, pero por más intenciones que tuviera Peña en crecer, esta alianza, la coalición, ya advirtió cuál es su papel, y entonces es muy difícil que incluso con un buen acercamiento la negociación rinda frutos en donde a ella le interesa, que son posiciones en el Gobierno federal”, explica Ricardo Raphael.

El también politólogo del CIDE señala que la inquina personal entre Vázquez Mota, ex titular de la SEP, y Gordillo aleja aún más la viabilidad de un acuerdo con el PAN. Aguayo sostiene que el desprestigio acumulado por Gordillo la convierte más en un lastre que en una ventaja para el resto de los partidos.

“Puede negociar con cualquiera, pero es tan obvio y tan excesivo su desprestigio que tal vez les haría daño”.

El investigador del CIDE, José Antonio Crespo, considera en cambio que Peña Nieto dejó abierta la puerta a un arreglo y no descarta tampoco que Vázquez Mota muestre interés en un acuerdo en la recta final de la contienda.

“Hay una rivalidad con Josefina y Josefina ha dicho que no, pero a lo mejor si se acerca a Peña Nieto igual y reconsidere, y dice 2, 3 puntitos me caen bien”, considera.

Raphael señala que Gordillo tiene el ejército electoral más extenso, con alrededor de 50 mil operadores, sin embargo duda de que pueda operar en el contexto de un distanciamiento con los tres candidatos.
A su juicio, el Panal está en riesgo de perder el registro, una posibilidad que no comparten Aguayo y Crespo por el voto corporativo del magisterio.

Los tres advierten que pese a su debilidad puede mantener el poder político a nivel local, debido a que se celebrarán 15 comicios concurrentes.

De cara a las elecciones del 1 de julio, el académico Javier Aparicio hace un vaticinio demoledor para Gordillo: “la maestra puede movilizar el voto, pero no controla el sentido del voto”.

‘Nadie puede manipular a los maestros’

El líder de Nueva Alianza, Luis Castro, niega que su partido tenga el control del magisterio y descarta un acuerdo político de facto con cualquiera de los candidatos para las elecciones federales, independientemente de que se cierre la elección.
Sostiene que su partido no recurrirá a estrategias como “uno de tres”, con la que apoyaron a Felipe Calderón en 2006, porque según él no requiere de este tipo de pacto para seguir influyendo en el tablero político.

“Gobierne quien gobierne, a partir de diciembre de 2012 va a necesitar un gran acuerdo nacional para poder emprender las reformas que México necesita. El papel de Nueva Alianza será facilitar la construcción de mayorías para impulsar dichas reformas, y mientras más fuertes lleguemos más posibilidades tenemos de ser facilitadores”, sostiene.
Castro confía en que su partido logrará mejorar su votación del 2006 gracias a su candidato a la Presidencia, Gabriel Quadri, a pesar de que fue designado apenas el 15 de febrero pasado.

Según el líder del Panal, el ecologista sin filiación política, y desconocido para el electorado, logrará jalar votos hacia arriba y consolidar al partido como la cuarta fuerza política.
“En 2006 y 2009, Nueva Alianza no aparecía en las encuestas hasta cerca del día de la elección, ahora no ha iniciado la campaña electoral, el candidato es nuevo y estamos en el 1% en votación absoluta y en el 2% más o menos en votación efectiva en las últimas encuestas”, explica.

Castro afirma que los maestros tienen total libertad para votar y que la estrategia del partido será “convencerlos” de que tienen la mejor plataforma educativa.
“Nadie puede manipular el voto de los maestros, a lo que aspiramos es a convencerlos de que somos los que mejor representamos la propuesta educativa”, insiste.
Castro admite que el partido tienen un “déficit de identidad” como consecuencia de su estrategia de alianzas diversas a lo largo del sexenio que han creado confusión entre los electores.
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