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Silvio Quezada | México, D.F.- El éxito de una relación de pareja depende de varios factores, desde el hecho de que ambos se preocupen por mantenerse atractivos para el otro hasta los más profundos, como buscar el mutuo desarrollo en todos los sentidos y una comunicación propicia que les permita superar cualquier barrera que se interponga en su camino.
Una de las claves que caracterizan a las relaciones exitosas, es justamente la asertividad. ¿En qué consiste? El doctor Ricardo Trujillo Correa, catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lo explica de esta forma: “La asertividad consiste en una serie de técnicas que influyen en la comunicación para que una persona pueda expresar sus deseos, creencias, sentimientos, opiniones, gustos, preferencias y puntos de vista, de una manera no agresiva y a partir de este punto, pueda negociar con su interlocutor y llegar a acuerdos que sean satisfactorios para ambas partes”.
¡Dame el poder!
El error más común en las relaciones humanas es que no se está acostumbrado a escuchar lo que los demás tratan de decir, sino lo que quiere oír. Un ejemplo muy claro de esto es cuando tu pareja te dice: “Hoy no puedo verte por que tengo que entregar un proyecto muy importante a primera hora de la mañana”; lo más seguro es que sea una realidad, pero tú puedes interpretar que quiere irse a dormir temprano, y qué mejor excusa, que un asunto de trabajo.
Ahora bien, es importante aclarar que aunque la asertividad juega un papel muy importante en cualquier tipo de comunicación, no se trata de algo que se invente o que se pueda adecuar en el momento que tú juzgues pertinente, “ser asertivo es una elección, cada persona debe hacerlo por decisión propia y con el firme deseo de negociar, de generar empatía con el otro, de comunicar adecuadamente sus demandas e intereses”, explica el especialista.
Aprende a elegir tus batallas
Las relaciones humanas son complejas, más aún cuando hay una convivencia cotidiana, como sucede en el caso del noviazgo o de la vida marital, y es normal que en su diario acontecer haya motivos de diferencia desde los más insignificantes hasta los más complejos y trascendentales. En cualquier caso siempre es importante hablar a tiempo y no permitir que un detalle se pueda transformar en algo más grave, recuerda siempre que no existen pequeños problemas que merezcan ser ignorados.
Recuerda que lo anterior es parte de la asertividad, y aunado a ello es aconsejable que consideres los siguientes puntos antes de tratar cualquier tema por sencillo que parezca:
» Cuando deseen hablar de un problema, procuren hacerlo cuando ambos estén tranquilos. Si la plática toma matices de discusión, no teman detenerse y continuar en otro momento, lo importante es que lo retomen en un ambiente de tranquilidad.
» No intercambien órdenes, ya que el mensaje que se envía es que no hay confianza en las habilidades del otro.
» Eviten las advertencias y las amenazas.
» No traten de decirse lo que cada uno debe de hacer.
» Eviten ridiculizarse uno al otro.
» No interpreten la parte que el otro expone del problema.
» Eviten el bombardeo de preguntas.
» No cambien de tema o le resten importancia.
*Tomado del libro “Primeros auxilios psicológicos”, María Magdalena Egozcue, Editorial Paidós
Ten en cuenta que en este camino habrán de esforzarse por trabajar en su desarrollo humano, esto quiere decir, despertar virtudes como la paciencia, la tolerancia y el respeto, pues en esta medida será que crezca el interés por convertirse en personas asertivas; lo anterior es una tarea diaria y de por vida.
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