El cuerpo sin vida de Rosendo Juárez Villarreal quedó en el interior de la cabina de su automóvil Ford Grand Marquis de procdedencia extranjera y modelo aproximado al 1987, justo frente a a la estación de servicio donde se desempeñaba como despachador de gasolina, frente a la colonia Libertad.
El primero en llegar al lugar del fatídico accidente fue su fiel amigo, un perro color café y de raza mestiza que comenzó a emitir lastimeros aullidos al descubrir el cadáver de su amo en el interior del vehículo que momentos antes había sido aplastado por un camión torton marca Ford de color azul.
Seguridad Pública Municipal dio a conocer que los hechos ocurrieron alrededor de 10 minutos antes de las siete de la mañana, cuando el hombre de 50 años y con domicilio en la calle Pedregal de San Ángel número 130 de la clonia Emiliano Zapata trató de cruzar el bulevar para llegar a la gasolinera donde laboraba.
Desafortunadamente se atravesó al paso del camión de carga equipado con caja metalíca tipo tolva que se desplazaba a exceso de velocidad y que se estrelló de frente contra el Grand Marquis.
Después de la brutal colisión, la unidad de carga se trepó sobre el vehículo y así ambos recorrieron alrededor de 50 metros.
El conductor de la pesada unidad propiedad de la empresa Transportes Gongar S.A. de C.V ubicada en este mismo municipio, se dio a la fuga; sin embargo, fue identificado con el nombre de Heliodoro Galván Beltrán, de 47 años de edad y con domicilio en la calle San Antonio Abad 318 de la colonia Venustiano Carranza.
La agente del Ministerio Público, Alma Leticia Charles, acudió para tomar conocimiento y dar fe del deceso, además de iniciar con las indagatorias correspondientes al caso.
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