Noticias relacionadas
Leidy Peniche, Ángel de la vida y de la muerte
-¿Por qué una lista de más de 14 mil pacientes en espera de un trasplante?
“Porque casi no tenemos en México personajes como el que yo represento en el Seguro Social y mi enfermera de la tarde. Para aumentar la donación no dudo del buen corazón de las personas, sea lagunero, coahuilense o mexicano, pero para hacerlo necesitamos que en cada hospital, en cada turno, haya un coordinador de donación.
“Buscamos un donador potencial; el multiorgánico y el de córnea, que podemos ser todos, ya que se trata de un paciente que muere en piso por cualquier otra causa, no únicamente por muerte encefálica.
“La gente debe saber que si fallece en un hospital, por diabetes, cáncer, un problema cardiaco, puede donar sus córneas, respetando la dignidad del donador: es decir, no se afecta su apariencia física que es algo que les preocupa mucho a sus familiares”.
-¿Por qué todavía escuchamos de la gente que al morir su familiar, quiso donar y no pudo hacerlo?
“Porque no hay la figura de coordinadores de donación suficientes y ése es el peor escenario para una donación de órganos: que haya una familia que quiere donar y no hay quien atienda su petición.
“Esa familia va a repetir 10 veces que quiso hacerlo y no se pudo, con base en eso estamos viendo la manera de que en otros lados haya un coordinador que atienda esta solicitud de donar, de dar amor mediante la donación de órganos.
“Estoy en Coahuila y estoy luchando porque en el estado se cubra todo esto, en Piedras Negras, Nueva Rosita, Monclova, en Acuña en su Hospital General de Zona donde pueden ser donadores de tejido (córneas), y no quito el dedo del renglón en Parras”.
-¿Qué pasa con Saltillo, que mayormente se enlaza con Monterrey y o con Torreón para efectuar los trasplantes?
“Que sus legislaciones chocan. Un caso muy sonado fue el de una esposa que quería donar, se fue hasta allá, pero era otra legislación y claro que la donación fue un vía crucis para la familia.
“Ahora ya logramos que los órganos se procuren y traerlos a Torreón porque es Coahuila; el que las legislaciones no sean unificadas es un gran problema; por ejemplo, el que en el Poder Judicial se dispense la autopsia tratándose de una donación”.
-¿Funciona la Ley de Voluntad Anticipada, la donación de órganos mediante notario o aceptar ser donante en la licencia de conducir?
“No, la credencial de donante dice: ‘A mi familia, comunico a ustedes mi deseo de que a mi fallecimiento y con la esperanza de ayudar a salvar una vida sean donados mis órganos para fines de trasplantes siempre que las condiciones médicas, legales y administrativas lo permitan’.
“Para ello cuando un hospital con licencia para donación les solicite la autorización, recuerden que ustedes son el mejor conducto para hacer realidad mi voluntad.
“La Ley General de Salud en su Artículo 324 dice que ante el deseo de ser donante, éste no es tácito porque siempre va a requerir del consentimiento del cónyuge, concubina, adoptante o quien la ley señale; esto quiere decir que tu mejor forma de ser donador, es sentarte a la mesa, después de una comida con tu familia y decir que quieres serlo y que respeten tu voluntad.
“Todos somos donadores siempre y cuando tu cónyuge familia, concubino, adoptantes o adoptados digan que sí”.
“La Ley, las licencias de manejo, las credenciales, la buena voluntad de los notarios con su campaña, pero si la familia dice no, aunque tengas una licencia o una credencial notariada, no vas a poder hacerlo”.
-¿Hay gente que cree que se le deba de pagar o compensar por la donación?
“Aquí no, se daba mucho cuando iba al Hospital Universitario donde llega gente muy humilde que no tiene con qué pagar un féretro, o una terapia intensiva donde después de 10 días termina con muerte encefálica. Te proponen y muy justamente, que les eches la mano con el féretro o con el costo de la terapia intensiva.
“No te exigen un pago como tal sino una cosa muy justa. Alguna vez en el HU viendo esta situación hable con los directivos –aunque no es mi papel– y le pedí a Trabajo Social que tramitara un descuento o una forma de pago de la terapia y a ver si en el DIF podían conseguir un servicio funerario o algo.
“Los directivos hicieron un estudio socioeconómico y no cobraron nada de la terapia intensiva, la trabajadora social consiguió un féretro y al otro día ¡periodicazo!.
“Hacen trueque, decía la nota, la doctora Peniche ofrece pagar el Hospital y el servicio funerario a cambio de donar; tergiversaron todo y aunque ustedes (los medios) son un arma excelente para aumentar la donación de órganos, también sin conciencia, dar información que no es, es muy perjudicial.
“Y todo fue por un político que metió esta situación que el periódico creyó sin investigar a fondo”.
| Comparte ese artículo: |
|



