Así lo dio a conocer la directora del DIF, Angélica Haro Harb, quien dijo que a partir de hoy brindarán la ayuda a los asistentes de la Casa Meced, Escuela para Padres, Casa Hogar, empacadores voluntarios, empacadores adultos y menores, jóvenes con discapacidad y a quienes asisten a los cursos y talleres de autoempleo que ofrece el Sistema.
Dijo que los beneficiados habitan principalmente en las colonias más marginadas que se ubican en el Oriente, como son José de las Fuentes, Rivera, Tierra y Libertad, Hipódromo, Emiliano Zapata, José de las Fuentes, Lupita Murguía y Vanessa Guerrero de Moreira.
Reveló que estas acciones son realizadas ante la necesidad que presentan las familias de escasos recursos, por lo que se busca dotar de abrigo a las personas para que durante la temporada invernal puedan prevenir enfermedades.
“Estas actividades empezaron desde inicio de mes, pero serán reforzadas por las posibilidades que existen de que las temperaturas bajen mucho más; estaremos en coordinación con Protección Civil y Seguridad Pública para estar en alerta y brindar la ayuda a quien la requiera, pues los podremos trasladar a los albergues que equiparemos”, reveló.
LE NIEGAN UNA COBIJA
La nula respuesta que recibió por parte del DIF y Presidencia Municipal, luego de solicitar el apoyo de un cobertor, provocaron desesperación en la señora Juana María Zedillo, quien consideró que los representantes sociales se burlan de las necesidades de la gente al prometer apoyos y no cumplir.
La habitante de la colonia Héroes del 47 detalló que por más de una semana ha demandado la ayuda de las autoridades locales, toda vez que tiene a su hijo preso y carece de recursos para comprarle una colcha conla cual minimizar las bajas temperaturas.
No obstante, dijo que aunque desde un principio la ayuda le fue prometida por la directora de Desarrollo Social, Yazmín Ibarra, la funcionaria después se negó a apoyarla alegando la falta de recursos, mientras que en el DIF sólo la trajeron vuelta tras vuelta para después no darle nada.
“Me han traído vueltas y vueltas, vivo en una colonia muy retirada y ya hasta gasté más dinero en el costo del pasaje para nada, lo hice porque confiaba en que recibiría la ayuda, tengo a mi hijo en el Cereso y no tiene colcha para taparse, por eso la ando consiguiendo pero nada más se burlan de las necesidades de los pobres”, manifestó.
María Zedillo dijo que a sus 50 años y con alteraciones en los nervios le es imposible encontrar una fuente de empleo.
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