En entrevista, Arturo González Martínez reconoció que la tecnología se debe aprovechar como herramienta de trabajo, pero responsablemente, pues se dan casos en los que los alumnos ingresan a cualquier página de internet y pegan la información que ahí existe, sin siquiera detenerse a leer y analizar el contenido.
Ante esta situación, sostuvo que los maestros se han dado a la tarea de conocer al alumno, ver realmente lo que entregan como trabajo y realizar cuestionamientos sobre el contenido para ver si realmente lo elaboraron ellos o es sólo un copy-paste de las páginas de internet.
Manifestó que no se ha reportado un bajo rendimiento escolar debido al uso de las redes sociales que han tomado un gran auge entre los alumnos, pero reconoció que si no existe un control por parte de los padres, sí se podrían generar problemas con los alumnos que pasan mucho tiempo en el internet.
Lo anterior, -dijo- porque al ser absorbidos por la red, se olvidan de estudiar, realizar tareas o trabajos que sirven para reforzar lo aprendido en el aula de clases.
“A los padres de quienes tienen la libertad de entrar al internet se les pediría dar un tiempo limitado, no dejarlos porque se clavan todo el día”, señaló.
Destacó que los maestros se han tenido que actualizar con el uso de las nuevas tecnologías, a fin de ver las opciones que tienen para realizar los trabajos que se les encargan.
“En ocasiones los alumnos nos rebasan en la habilidad que tienen para engañar al maestro, pero estamos en el camino de poder detectar los pillajes”, dijo.
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