Y es que esta situación se presenta generalmente en las calles que se ubican en el primer cuadro de la ciudad, como son Abasolo, Juárez, Miguel Blanco y Zaragoza, donde a pesar de contar con semáforos y señalamientos que guían al conductor, éstas no se respetan probablemente por la ausencia de elementos que apliquen la infracción correspondiente a los conductores.
El problema crece en las “horas pico”, donde los limitados carriles y la falta de zonas alternas ha generado hasta accidentes entre unidades de taxi y de transporte colectivo.
Estefanía Riojas Hernández, quien transitaba por la calle Zaragoza, dijo que los embotellamientos en estas calles suceden a diario y parece ser que las autoridades locales no tienen conocimiento de la situación porque no han tomado cartas en el asunto para remediar el inconveniente; como principal problema, destacó que los vehículos se estacionan en áreas prohibidas y obligan al peatón a transitar por la calle y no por las banquetas.
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