Así lo dio a conocer Sandra de Luna González, titular de Centro de Orientación y Protección a Víctimas de Violencia Intrafamiliar (Coprovvi), quien señaló que la Federación está obligada a proporcionar recursos financieros para garantizar un alto al maltrato.
Sin embargo al no contar con sistemas de estadísticas reales por parte de las dependencias, instancias o asociaciones civiles involucradas en esta encomienda, la tarea se dificulta.
“No hay un presupuesto para atender la verdadera problemática de la violencia, porque simplemente no hay estadísticas. Se debe obligar a todas las dependencias a ofrecer estas estadísticas para que el dinero llegue, y todos debemos participar en esto”dijo.
Al igual que la falta de estadísticas y presupuesto, el permitir que la Ley de Acceso a una Vida Libre de Violencia se quede en el papel, es otra de las fallas del Gobierno Federal para erradicar el maltrato en contra de las mujeres.
“Existe un apartado en donde se obliga a dar atención a los agresores para que no repitan la acción, pero no se lleva a cabo por falta de presupuesto. Falta hacer cumplir la ley, que sí está muy bonita, pero faltan oficinas, personal y presupuesto”, aseveró De Luna González.
Comentó que en la batalla para que la situación cambie para bien, el Instituto Nacional de las Mujeres, máximo rector en la lucha contra la eliminación de la violencia contra la mujer, solicitó a la Cámara de Diputados y Senadores, el incremento de recursos.
SE NIEGAN A DENUNCIAR ATAQUES
A pesar de las constantes campañas que piden un alto a la violencia en contra de las féminas, la cultura de la denuncia se muestra endeble, dado que la mujer prefiere soportar el sufrimiento que aceptar la carga social que representa el hacer público su padecimiento.
Declaración que fue vertida por la cuarta visitadora de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila, María del Rosario Álvarez Vázquez, al asegurar que a pesar de los múltiples casos que se dan a conocer de mujeres violentadas, en su instancia sólo se han atendido dos denuncias en el último mes.
Señaló que en la región los casos de mujeres violentadas son graves, pero sin una denuncia se dificulta el proceder de las instancias involucradas en detener esta problemática, y la mujer continúa a merced de su victimario.
Destacó que los derechos de las mujeres que con mayor frecuencia son pisoteados se enumeran en: Derecho a su integridad tanto física, sicológica y sexual; además del derecho a trabajar si así lo desea, y el más básico de todos, la libertad y la propia vida.
“Desafortunadamente hay muy poca cultura de la denuncia, las mujeres no quieren afrontar la problemática, y el número de denuncias que tenemos es realmente muy baja en comparación a los casos que realmente se presentan”, sostuvo la entrevistada.
Por lo que recalcó que seguirán en la encomienda de orientar a las mujeres para ayudarlas a salir de la vorágine de violencia que enfrentan, canalizándola a las dependencias, instancias o asociaciones civiles para que reciban una atención integral.
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