Monclova, Coah.- Luego de sorprender a la joven de 14 años con la que contrajo matrimonio hace apenas cinco días besándose con otro hombre, un muchacho de 17 años se puso furioso y cegado por la ira le dio varios empujones a su mujer mientras le reclamaba su infiel comportamiento.

Sin embargo la flamante ama de casa, que por cierto tiene dos meses de embrazo, pidió el auxilio de las autoridades policiacas y exigió que se lo llevaran detenido porque según dijo su marido la golpeó de manera salvaje.

En el parte informativo que dio a conocer Seguridad Pública Municipal, se menciona que los hechos de presunta infidelidad y violencia intrafamiliar se registraron minutos después de las tres de la tarde de ayer sobre la vivienda marcada con el número 504 de la calle Principal del Fraccionamiento San Miguel.

En ese lugar se presentaron rápidamente los elementos de la Policía Preventiva Municipal para tomar conocimiento del caso y luego proceder de acuerdo con las circunstancias.

También hicieron acto de presencia los paramédicos del cuerpo de rescate Ángeles Voluntarios para brindar los primeros auxilios a la joven embarazada, pues se quejaba de fuerte dolor en el vientre debido a la agresión física que sufrió en manos de su esposo Rubén Alejandro Zamora Hernández.

Al enterarse de que la lesionada tiene dos meses de embarazo, los socorristas decidieron llevarla a la sala de Urgencias del Hospital de la Cruz Roja para que la revisaran los médicos, pues podría tener complicaciones.

En el trayecto al hospital, la futura madre de familia se identificó con el nombre de Fátima Flores Castillo, quien cuenta con 14 años de edad y tiene su domicilio en la calle Las Flores de la colonia El Pueblo, donde habita con Rubén Alejandro desde hace cinco días, cuando se convirtieron en marido y mujer.

Mientras tanto, los oficiales preventivos permanecieron afuera del domicilio donde ocurrieron los hechos, en espera de que el presunto responsable de violencia doméstica saliera y se entregara, lo que sucedió minutos después.

“Trabajo en la obra y me echaron lonche; pero me dieron ganas de venir a comer a mi casa y cuando iba llegando vi que mi esposa estaba besándose con otro bato en una camioneta de color blanca, y pues la verdad no se vale, nos acabamos de casar el sábado”, dijo Zamora Hernández.

Rubén Alejandro fue presentado ante el juez calificador en turno, donde explicó que le dio coraje ver a su mujer en los brazos de otro hombre; pero señaló que no le pegó y que nadamás la empujó porque sabía de su estado.
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