A pesar de insistir en que no se trata de un “crimen perfecto”, la delegada de la Fiscalía en la región, Marisela Narro Cordero, aceptó que presentan problemas en el avance de la investigación, dado que al carecer de testigos la resolución del caso se complica al no existir una imputación directa.
“No puedo dar un porcentaje del avance en las averiguaciones porque el caso no está resuelto, pero cerramos las líneas de investigación a una sola, que indica que es un familiar o persona cercana a las occisas la que cometió los asesinatos”, declaró.
Como se recordará, el doble homicidio se registró la madrugada del 24 de diciembre de 2009 en la casa marcada con el número 222 de la calle Secundaria Uno en la colonia Obrera Norte, mismo que conmocionó a la ciudad por la brutalidad ejercida.
Narro Cordero detalló que a pesar de existir registro de huellas digitales en la escena del crimen, poco se puede hacer, pues se confunden con las ya existentes en la vivienda y que pertenecen a familiares, amigos o conocidos de la hermanas, mismos que fueron descartados como posibles responsables.
“El móvil del asesinato lo desconocemos, eso sólo se puede aclarar dando con el culpable, de otra forma sólo estaríamos especulando”, dijo.
Ante el señalamiento de compra-venta que existe sobre el inmueble en que ocurrió la tragedia, la Delegada de la Fiscalía declaró que de llevarse la acción, no entorpecería el curso de la investigación.
“Las diligencias del Ministerio Público y Servicios Periciales ya se realizaron, ya no hay necesidad de regresar a la casa; en caso de que se necesitara se pediría el auxilio de los nuevos dueños, eso no entorpece el caso”, puntualizó la entrevistada, dejando al tiempo y las averiguaciones la procuración de justicia en el caso de las hermanas López de la Torre.
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