En entrevista, Mónica Morales Morales destacó que son frecuentes las notas en los medios de comunicación que informan sobre la detención de un menor que ingería enervantes; sin embargo, destacó que incluso los casos ni siquiera son turnados a instancia para darles terapia.
Reconoció que es muy difícil atacar este tipo de problemas sólo desde el nivel terapéutico, pues se requiere del apoyo de toda la familia y muchas veces estos menores de edad pertenecen a hogares disfuncionales en donde difícilmente se tendría el apoyo.
Por lo anterior, resaltó que se necesita de un centro de rehabilitación donde se pudiera atender a los menores de edad por arriba de los 12 años, pues en Casa Hogar Alba Moreira es la edad límite para estar.
“Tengo entendido que la Casa Galilea recibe a menores más grandes pero no sé si con problemas de adicción; desafortunadamente no hay un lugar donde se les pueda ayudar en forma”, dijo.
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