Monclova, Coah.-Cuando para algunos pequeños la Navidad significa fiesta, comida y regalos, los niños que habitan en la colonia Guadalupe Murguía no mantienen el entusiasmo por la llegada de Santa Clós, ya que desde siempre suelen vivir el 24 de diciembre como un día cualquiera, donde tener cena especial y juguetes sería un milagro.

El sector se ubica al oriente de la ciudad y es caracterizado por las más de 100 viviendas construidas a base de lámina, hules y cartón, donde familias formadas hasta por seis personas se han acostumbrado a vivir en un pequeño espacio soportando las inclemencias del tiempo, a veces bajas o altas temperaturas.

Aunque en su corazón saben que existe la Navidad, el próximo sábado pasarán el día como muchos años atrás, con carencias de una cena de Nochebuena y sobre todo sin esperanza de recibir los juguetes que desearían, ante la falta de recursos que enfrentan no una, sino todas las familias que habitan la marginada colonia.

Bertha Alicia Vega Barbosa, madre de las pequeñas Monserrat, de 8 años de edad y de Jennifer Salas Vega, de 11 años, confirmó que con las precarias condiciones de vida que llevan, esta Navidad no será diferente a las demás, ya que dormirán temprano y comerán lo que llegue a haber en su casa.

Dijo que con el bajo salario que recibe su esposo como chofer en una casa particular, apenas les alcanza para comprar los alimentos diarios, por lo que nunca podrían comprar los juguetes que desean sus hijas en estas fechas.

“Yo quisiera que Santa Clós me trajera una muñeca y una Barbie, pero nunca me trae nada, ni a mí ni a mis amigos, los únicos regalos que nos dan no los traen unas señoras que a veces vienen, pero mi hermana y yo nos conformamos con que tengamos qué comer, para no tener tanta hambre”, comentó su hija Jennifer.

Asimismo, a sus 12 años de edad y mostrando su piel partida, Claudia Lorena González, dijo que aunque desearía ropa nueva para poder verse bonita, es imposible que algún día la llegue a tener, toda vez que en su casa primero es la alimentación como la sopa y frijoles que casi a diario comen.

“Yo siempre he querido una computadora, pues no voy a la escuela porque cuido a mis hermanos, pero sé que con ella puedo ayudarles a hacer su tarea, pero mi mamá dice que son muy caras y que ni es sueños podría tener una, aunque ya la he soñado varias veces”, manifestó evidenciando gran tristeza en su rostro.

Con la inocencia que caracteriza a los pequeños, varios niños refirieron que aunque se portaron muy bien durante todo el año y obtuvieron excelentes calificaciones, Santa Clós los mantiene en el olvido, ya que nunca visita la colonia para llevar regalos nuevos como suele hacerlo con sus amigos de escuela.

Cabe recalcar, que ante las condiciones en que viven los niños no tienen otra opción más que conformarse con el amor que les brindan sus padres, deseando algún día tener un juguete en sus manos.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios