Monclova, Coah.- Agentes de Seguridad Pública Municipal y elementos de Protección Civil de Monclova y Castaños se movilizaron de emergencia la tarde de ayer, para rescatar a dos jóvenes que subieron hasta la cima del Cerro Del Mercado y ya no pudieron regresar debido a que uno de ellos se lesionó una rodilla.

Luego de recorrer alrededor de 15 kilómetros en pendiente ascendente, entre hierbas y matorrales y por un terreno sumamente accidentado, los rescatistas llegaron dos horas después hasta donde se encontraban Cristian Alfonso Martínez Rivas, de 26 años y su primo José Francisco Rivas Rivas, de 16, domiciliados en la calle Valle de la Candelilla número 117 y 109 respectivamente de la colonia Mezquital del Valle.

El descenso se hizo más complicado y tomó más de dos horas, debido a que José Francisco estaba lesionado y no podía caminar, además de que para entonces ya era de noche y era peligroso caminar entre arbustos espinosos por terreno irregular.

Seguridad Pública Municipal dio a conocer que alrededor de las cuatro de la tarde, Cristian Alfonso se comunicó por teléfono celular a la oficina de guardia. El joven dijo al radiooperador que él y su primo se habían perdido en lo alto del Cerro Del Mercado, ubicado al sur de la ciudad, a espaldas de la colonia Colinas de Santiago.

De inmediato se movilizaron los elementos de la Policía Municipal Preventiva de Monclova y Castaños, así como Bomberos y personal de Protección Civil de ambos municipios, que antes que nada buscaron una brecha que los llevara hasta las faldas del cerro.

Mientras los rescatistas se organizaban, Cristian y José Francisco intentaban guiarlos dándoles indicaciones a través del celular. Así, los jóvenes dijeron que le estaban dando la espalda al sol y que a lo lejos podían observar una cerca de madera con alambre de púas.

Esto sirvió como referencia para las autoridades, pues los policías y bomberos de Monclova entraron por un cañón cerca de la colonia Colinas de Santiago, mientras
que los oficiales y bomberos de Castaños entraron por el bulevar Galaz rumbo al poniente.

Había pasado ya más de una hora y no lograban ver alguna señal que los llevara hasta el lugar exacto donde se encontraban Cristian y José, además de que el sol amenazaba con meterse y eso dificultaría por completo las labores de búsqueda. Además, los socorristas sabían que en el cerro las temperaturas son mucho más bajas y los primos Rivas podrían estar en peligro.

Poco después Cristian le comunicó al radiooperador de la Policía Municipal que alcanzaba a ver a algunas personas, pero que aún les faltaba mucho camino por recorrer para llegar hasta donde ellos estaban. En total fueron cerca de 15 kilómetros y aproximadamente 2 horas lo que tuvieron que caminar los elementos para dar con los muchachos.

VENIA LO MAS DIFICIL

La primera parte del rescate había concluido, pero faltaba lo más difícil: bajar a salvo a los primos, pues José Francisco al ver el arribo de los uniformados pedía agua, argumentando que ya no podía ni con su alma.

Por ello es que fue necesario que otro grupo de oficiales subiera con botellas de agua para los excursionistas que poco después de las nueve de la mañana subieron al cerro para pizcar chile y conocer cómo era lo alto del Cerro Del Mercado.

Ayudados por los policías y apoyándose de una rama, Cristian y José iniciaron el camino de regreso, mientras que un grupo de rescate de Bomberos se aproximaba a ellos para brindarle los primeros auxilios. A mitad de camino y ya sólo con la luz de la luna encima, el menor dijo que ya no podía seguir por sus propios medios, por lo que fue subido en la canastilla que era cargada por bomberos y policías, que se turnaban en ratos.

Y es que para poder bajar del cerro, se tenía que cruzar por cañones, caminos rocosos, además de que en todo momento tenían que cuidarse de las espinas que por la oscuridad no se veían.

“Llegamos casi hasta la punta del cerro, pero cuando estábamos arriba mi primo se lesionó y ya no podía caminar, y además hacía mucho frío y la neblina ya no nos dejaba ver el camino”, expresó Cristian, que fue el primero en ser puesto a salvo.

Aproximadamente a las ocho de la noche con 15 minutos, llegaron la esposa de Cristian y la madre de José a las faldas del cerro, donde se encontraban las patrullas y los camiones de rescate.

La madre del menor, quien se negó a proporcionar sus datos, señaló que recibió un mensaje de su retoño en el que le decía que andaba con su primo Cristian en el cerro, cortando chile.

“Yo me di cuenta hace como una hora de que había problemas, y eso porque una patrulla de la policía llegó a la casa de mi vecino y resultó que me buscaban a mí para avisarme que mi hijo estaba perdido en el cerro”, comentó la afligida madre de familia.

Mientras esperaba a que su hijo fuera bajado del cerro, la mujer señaló que José nunca había hecho este tipo de cosas, pero que seguramente ésta sería la primera y la última.

Finalmente el menor fue entregado a los socorristas de Águilas Doradas, quienes lo trasladaron de inmediato a las instalaciones del Hospital General Amparo Pape Benavides para su valoración médica, y afortunadamente la lesión que presentaba no era de gravedad, por lo que salió horas después.
Comparte ese artículo: Facebook Favicon Facebook Google Bookmarks Favicon Google Bookmarks Twitter Favicon Twitter YahooMyWeb Favicon YahooMyWeb
Comentarios