Fue aproximadamente a las 12 del medio día de ayer, cuando Guadalupe Chávez Vásquez, madre del niño de nombre Daniel Escobedo Chávez, llamó al sistema estatal de emergencias 066 para pedir la ayuda de los socorristas, argumentando que su retoño había caído a una fosa.
De manera inmediata acudieron al lugar los elementos de la unidad 094 de la Policía Preventiva, quienes le prestaron los primeros auxilios al menor, quien en ese momento ya no estaba respirando.
Minutos después arribaron los paramédicos de Cruz Roja y Ángeles Voluntarios, que de inmediato trasladaron al niño a la Clínica 86 del IMSS, pero como no había personal médico tuvieron que llevarlo al Hospital General de Zona número 7.
La ambulancia de Cruz Roja que llevaba al herido fue acompañada en todo momento por las patrullas del departamento de Seguridad Pública, que le abrían paso por las avenidas más concurridas hasta su llegada al hospital.
El personal médico de la Clínica 7 de inmediato comenzaron a revisar minuciosamente a Daniel, ya que los signos vitales que presentaba eran muy bajos y estaba en riesgo de perder la vida.
Los primeros informes señalan que en la casa marcada con el número 1418 de la calle 36 en la colonia 21 de Marzo, donde vive Daniel con su familia, hay una fosa séptica en el patio que ya no está en funcionamiento.
Dicha fosa fue cubierta con una sábana y encima le aventaron tierra, pues de esta manera pretendían ocultar el hoyo, sin imaginarse que para los niños podría ser una trampa mortal.
Y es que Daniel jugaba en el patio mientras su madre preparaba la comida, y cuando ella los llamó para que se acercaran a la mesa, el único que no llegó fue el menor de 2 años.
De inmediato comenzaron a buscarlo, siendo Jorge Chávez Vásquez quien se dio cuenta de que ya no estaba la sábana que cubría la fosa y que dentro de ella estaba su sobrino Daniel.
Como pudo, Jorge logró sacar del fondo a Daniel, quien después fue auxiliado por los elementos de la unidad 094 de la Policía Municipal que le dieron respiración boca a boca, siendo esta acción lo que le devolvió la vida, pues el pequeño ya no estaba respirando.
Agentes de la Policía Investigadora acudieron a la Clínica 7 y se entrevistaron con los doctores, quienes señalaron que el niño tenía sus pulmones llenos de líquidos, por lo que hasta ese momento su estado de salud era reportado como grave.
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